Andrés Garita, Alejandra Portuguez Morales.10 abril

Una balacera alarmó a los vecinos de Carrizal de Chacarita de Puntarenas, quienes salieron asustados de sus casas para ver qué pasaba y entre esos estaba don Fabio Castro.

Don Fabio vio que el carro de su hijo Andy José Castro Obando, de 28 años, fue alcanzado por las balas y cuando se acercó se dio cuenta que su retoño, quien estaba en el asiento del conductor, estaba herido.

La agresión ocurrió este viernes 9 de abril, pasadas las 8 de la noche a 25 metros de la casa del papá de Andy, que está a unos 100 metros de la clínica de la zona.

Tan solo 13 horas antes del asesinato de Andy, Wálter Espinoza, director del OIJ, habló con autoridades de la localidad para que se unieran junto con otras instituciones porque considera que sí la realidad de Puntarenas sigue como en los últimos meses, habrá muchas más muertes.

Pistoleros andaban en bicicletas

Andy recibió al menos cuatro impactos de bala entre la cabeza, el cuello y el pecho. Don Fabio lo pasó para el asiento del pasajero y manejó hasta el hospital Monseñor Sanabria, que está a 800 metros de distancia de donde ocurrió la agresión, sin embargo, cuando llegaron a emergencias los médicos revisaron a Andy dentro del carro, pero ya estaba muerto.

Don Fabio hasta descalzo corrió hasta el carro que manejaba su hijo Andy José Castro y lo llevó hasta el hospital donde murió el joven. Foto: Andrés Garita
Don Fabio hasta descalzo corrió hasta el carro que manejaba su hijo Andy José Castro y lo llevó hasta el hospital donde murió el joven. Foto: Andrés Garita

Minutos después llegaron más familiares al centro médico y chocaron con la terrible noticia.

“Es muy lamentable lo que está viviendo Puntarenas con tantas muertes de jóvenes y en esta ocasión le tocó a mi familiar y esto duele aún más, ya uno no sabe ni qué pensar, Andy era un joven papá y prácticamente murió en manos de su propio papá, de la peor manera”, expresó un familiar que prefirió no dar su nombre, mientras veía como quedó el carro en el que iba su pariente.

Andy tenía tres hijos de 2, 6 y 8 añitos. Al parecer estaba sin trabajo.

Andy José Castro Obando, tenía 28 años y era padre de tres niños. Foto: Andrés Garita
Andy José Castro Obando, tenía 28 años y era padre de tres niños. Foto: Andrés Garita

Algunos testigos le dijeron a las autoridades que los agresores fueron dos pistoleros que andaban en bicicleta.

Según la versión --extraoficial-- los pistoleros estaban esperando que llegara la víctima y al verla se acercaron hasta el vehículo y dispararon, luego huyeron en las mismas bicis. Si usted sabe quiénes son los responsables, llame a la línea confidencial del OIJ 800-8000-645.

22 muertes violentas en El Puerto

En lo que llevamos del año, el asesinato de Andy es el número 22 que ocurre en el cantón central, mientras que en el resto de la provincia han ocurrido 38.

Según la proyección del OIJ, si no se actúa pronto, al final del año la cifra podría ser de 84 asesinatos, casi el doble de los 43 homicidios que hubo en el centro del Puerto en el 2020.

Los huecos de las balas quedaron alrededor del carro. Foto: Andrés Garita
Los huecos de las balas quedaron alrededor del carro. Foto: Andrés Garita

Los investigadores tienen identificados varios sectores violentos y son en Barranca, El Roble y Chacarita.

Espinoza dijo que la baja escolaridad, la falta de oportunidades económicas, y el hacinamiento son parte de los motivos por los que la Perla del Pacífico se volvió tan violenta.

“Es una zona turística, hermosa, pujante, que pasa por una enfermedad terrible”, dijo Wálter Espinoza, director del OIJ.

La mayoría de asesinatos se dan por ajustes de cuentas por drogas, sin embargo, en el Puerto también están en aumento otro tipo de delitos como contra la propiedad, la venta y consumo de drogas.

Lo más doloroso es que las autoridades tienen conocimiento de que cada vez es más frecuente que los menores de edad entren a los grupos delictivos.

El vehículo fue cubierto con una manta y quedó en manos de las autoridades. Foto: Andrés Garita
El vehículo fue cubierto con una manta y quedó en manos de las autoridades. Foto: Andrés Garita