Los últimos minutos de vida de Kadean Amir Allen Masís, de 18 años, quedaron marcados por el dolor, la desesperación y el esfuerzo de un padre por salvar a su hijo tras un brutal ataque a balazos en Limón.
Kadean, quien fue herido cuando unos pistoleros en moto llegaron hasta el sitio donde se encontraba junto a sus amigos jugando bingo en Pacuare Nuevo.
En medio del caos, su padre, Enrique Allen, reaccionó para proteger a su hijo y a otras personas que estaban cerca.
“Él (Kaiden) cayó, fue donde yo reaccioné para evitar que siguieran tirando balas, porque había muchos chiquitos que estaban jugando, por eso reaccioné de esta manera, para evitar que hubiera otro herido”, recordó.
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Tras el ataque, el joven logró levantarse y llegar hasta el vehículo de su padre, a pesar de las graves heridas.
Para su madre, Priscilla Masís, ese momento refleja la fortaleza de su hijo.
“Tuvo la valentía todavía de tener un disparo y poder montar en el carro”, expresó.
El padre lo trasladó de urgencia hacia el hospital Tony Facio de Limón, en un intento desesperado por salvarle la vida.
“Lo monté, nos fuimos rápido y él me decía: ‘papi, no aguanto’, yo le hablaba, le hablaba y manjaba con una mano y lo abrazaba con la otra, pero cada vez se acostaba más sobre mi hombro, traté de mantenerlo despierto, cuando llegué al hospital ya lo montaron en la camilla y no lo volví a ver”, recordó el papá.
Pese a los esfuerzos, el joven falleció poco después de ingresar al centro médico, dejando a su familia sumida en un profundo dolor.
El jugador Derrickson Quirós lamentó en sus redes sociales el dolor de perder a un ser querido, pues lo veía como un hermano.
“En estos momentos no tengo palabras para expresar todo lo que siento el despertar y darme cuenta de esta noticia. El perder un hermano es una de las cosas más dolorosas en esta vida, más cuando ni tan siquiera estás cerca de él.
El caso se mantiene bajo investigación, mientras sus seres queridos intentan asimilar la pérdida de un joven cuya vida se apagó de forma violenta.

