Rocío Sandí.19 junio

El peón Manuel Aurelio Pérez Pérez fue condenado a 25 años de cárcel luego de aceptar que había matado con un cuchillo a su esposa, Marili Catalina Rojas Jiménez, conocida como Marilyn.

El femicidio, que se dio por un ataque de celos, sucedió el 21 de octubre del 2018 en Sarapiquí de Alajuela, pero el juicio se llevó a cabo en Managua, Nicaragua, porque el asesino escapó hacia ese país luego del crimen.

Esta es la casa en la que vivía la pareja. Foto: Edgar Chinchilla / Archivo.
Esta es la casa en la que vivía la pareja. Foto: Edgar Chinchilla / Archivo.

La Fiscalía informó, por medio de un comunicado, que la condena fue dictada el lunes anterior en el Juzgado Quinto de Distrito Especializado en Violencia.

Los funcionarios del Ministerio Público de Costa Rica aportaron pruebas importantes que comprobaron que Pérez se había casado con Marilyn el 6 de octubre del 2013. Luego se fue a vivir con ella y con la hija de su esposa a Cariblanco de San Miguel.

Ellos convivieron durante cinco años, pero se separaron varias veces, ya que frecuentemente tenía problemas porque Manuel celaba mucho a su compañera sentimental.

Un día antes del crimen, la pareja fue a una actividad en Nueva Cinchona, junto a la hija de Rojas. Ahí Marilyn estuvo bailando con un conocido, situación que molestó muchísimo a su esposo.

Al regresar a la casa, en horas de la madrugada del 21 de octubre, la mujer y el imputado se retiraron a su cuarto.

Pérez esperó a que la hija de su esposa estuviera dormida y le trancó la puerta del cuarto desde afuera, luego buscó un cuchillo para atacar a Rojas y desquitarse por el enojo que tenía contra ella.

El crimen fue descubierto por un hijo de la mujer. Foto: Edgar Chinchilla / Archivo.
El crimen fue descubierto por un hijo de la mujer. Foto: Edgar Chinchilla / Archivo.

Después, según demostró la Fiscalía, el sujeto esperó a que su esposa se durmiera y con el arma la hirió en el cuello. Esto provocó que ella se desangrara y falleciera en el lugar.

De inmediato el asesino huyó en una moto y cruzó la frontera de Nicaragua para refugiarse en su país natal. El homicidio fue descubierto por un hijo de la víctima, quien llegó a visitarla y escuchó los gritos de su hermana que todavía estaba encerrada en su cuarto.

Él se metió a la vivienda por una ventana, sacó a la menor de la habitación y luego fue a buscar a la mamá y la encontró muerta.

Las autoridades nicaragüenses capturaron a Pérez un día después del femicidio. Cuando se dio el arresto, las autoridades ticas solicitaron la extradición para juzgar al hombre en Costa Rica, pero la petición fue denegada.

24 femicidios ocurrieron en el 2018.