Gilbert Hernán de los Ángeles Bell Fernández, conocido como “Macho Coca”, será extraditado este jueves a Estados Unidos, donde deberá enfrentar un proceso por presunto tráfico internacional de drogas ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Bell Fernández, de 63 años, es limonense, pasó durante años de ser reconocido como empresario ligado a la actividad pesquera y a la construcción a convertirse en uno de los hombres señalados por las autoridades estadounidenses como una figura importante del narcotráfico en Costa Rica.
En noviembre de 2023, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo incluyó en la lista de sancionados de la OFAC y lo señaló como uno de los narcotraficantes más importantes y violentos del país.
¿De qué lo acusan en Estados Unidos?
La acusación que provocó su extradición sostiene que Bell Fernández habría formado parte y presuntamente liderado una organización dedicada al acopio y distribución de grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica hacia Estados Unidos.
Según la investigación estadounidense, la estructura habría operado entre marzo de 2022 y agosto de 2023. Entre las diligencias realizadas con cooperación de autoridades costarricenses y estadounidenses, agentes encubiertos habrían tenido contacto con Bell Fernández. La Fiscalía costarricense informó que se habría negociado el envío de 700 kilos de cocaína con destino a Nueva York y que incluso se habría concretado la venta de una muestra de droga.
Por esos hechos, Estados Unidos lo reclama por presuntos delitos relacionados con tráfico internacional de drogas. La extradición fue autorizada por tribunales costarricenses y posteriormente Estados Unidos entregó las garantías exigidas por Costa Rica, entre ellas que Bell Fernández no enfrentará cadena perpetua ni una pena superior a 50 años de prisión.
El caso que lo llevó a prisión en Costa Rica
Aunque la extradición responde a la acusación de narcotráfico en Estados Unidos, Bell Fernández se encontraba detenido en Costa Rica por otra investigación.
Se trata del caso PetroCoca, en el que el OIJ investigó una presunta organización dedicada al robo de combustible de Recope mediante tomas clandestinas en el sistema utilizado para trasladar hidrocarburos en la zona de Moín, Limón.
Según la investigación judicial, la organización que Bell Fernández habría liderado podía obtener hasta ¢400 millones mensuales mediante la sustracción y posterior comercialización del combustible. El OIJ señaló que utilizaban vehículos modificados para transportar los hidrocarburos y que la estructura aprovechaba los momentos en que barcos descargaban combustible en Moín.
Bell fue detenido en octubre de 2024 como parte de ese expediente y permaneció en prisión preventiva mientras avanzaba la causa. En junio de este año, el Juzgado Penal de Limón acogió una solicitud de la Fiscalía para suspender la acción penal relacionada con el presunto robo de combustible y facilitar así el proceso de extradición.
LEA MÁS: Macho Coca no se va solo: otro hombre lo acompaña rumbo a Estados Unidos
Su hija es investigada
La historia judicial de Bell Fernández tiene otro capítulo que involucra a su familia. Melanie Fabiola Bell Ramírez, una de sus hijas, es investigada actualmente por presunta legitimación de capitales dentro del caso Leviatán, una investigación contra una organización que, según el Ministerio Público, operaba desde la Terminal de Contenedores de Moín.
Melanie Fabiola Bell Ramírez, hija de “Macho Coca”, fue detenida el 30 de julio de 2026, junto con su pareja Joseph Eduardo Casanova Duartes, después de que ambos se entregaran en los Tribunales de Justicia de San José.
Ambos son sospechosos en el caso Leviatán, una investigación por presunto tráfico internacional de drogas relacionada con una organización que habría utilizado APM Terminals, en Moín, para enviar cocaína hacia Europa y Estados Unidos.
La Fiscalía ha pedido un año de cárcel contra la hija de Macho Coca
Este jueves, Macho Coca permanece en la Base 2 del aeropuerto Juan Santamaría, donde se completa el procedimiento para su entrega. Desde ahí será trasladado en un avión de la DEA hacia Estados Unidos, donde deberá responder ante la justicia de ese país por la acusación de tráfico internacional de drogas.
Nota realizada con ayuda de IA y revisada por un editor.



