Alejandra Portuguez Morales.5 enero

Un bebé de 22 días de nacido se convirtió en la fortaleza para que su papá, Yohanny Barillas Porras no falleciera.

Este paramédico sufrió graves lesiones cuando un bus de San Ramón, Alajuela lo atropelló mientras atendía otra emergencia en el 2007.

El pequeñito, quien se convirtió en el ángel de Barillas lleva su mismo nombre y actualmente tiene 11 años. El orgulloso papá cuenta que le agradece a la vida ver a su hijo crecer y compartir con su esposa, dos hijas mayores y un nieto.

Para el cruzrojista la vida no ha sido fácil, ya que debido al atropello tuvo una fractura en el cráneo, le quebraron tres costillas, la tibia izquierda y cuando estuvo internado se le metió una bacteria.

Luego de casi cinco meses internado en Neurocirugía del hospital México y también en el del Trauma del INS regresó a casa, pero ya no podía seguir salvando la vida de otros como lo hacía desde los 12 años.

“Un accidente le cambia la vida para siempre, en mi caso tengo tres centímetros menos en mi pierna izquierda, perdí la movilidad en la mano de ese mismo lado y todo se complica un poco más”, expresó el sobreviviente.

Don Yohanny Barillas Porras asegura que sus dos hijas, su hijo de 11 años, su esposa y nieto son su razón de vivir. Foto: Cortesía para LT
Don Yohanny Barillas Porras asegura que sus dos hijas, su hijo de 11 años, su esposa y nieto son su razón de vivir. Foto: Cortesía para LT

Este hombre no pudo volver a trabajar, tampoco volvió a disfrutar su pasión por tocar instrumentos. “Antes del atropello me encantaba tocar el clarinete o la batería, pero ya no puedo coordinar bien debido a la fractura en el cráneo y tuve que vender mis instrumentos”, manifestó.

Dice que además de su hijo menor, los demás familiares han sido fundamentales en la recuperación de su vida.

Él actualmente tiene 50 años, el atropello ocurrió la madrugada del domingo 2 de setiembre del 2007, para ese entonces tenía 39 años y era técnico en emergencias médicas.

Se encargaba de poner vías, inyectar y ordena la escena de los accidentes. Asegura que le han dado ganas de montarse en una ambulancia de nueva, ya que desde que tenía 5 años sabía que su don era salvar a otros.

“Después del accidente la Cruz Roja se desentendió de mí, nunca me pensionó, solo mis compañeros de los comités de Alajuela, Heredia y Sabanilla se encargaron de unir esfuerzos y traerme canastas de víveres”, recordó.

Yohanny Barillas Porras, tiene 50 años, el atropello lo sufrió cuando tenía 39 años, es vecino de Grecia, Alajuela. Foto: Cortesía LT
Yohanny Barillas Porras, tiene 50 años, el atropello lo sufrió cuando tenía 39 años, es vecino de Grecia, Alajuela. Foto: Cortesía LT
Chofer de bus irrespetó señales

Barillas intentó cruzar frente a la empresa Bridgestone- Firestone, en la Ribera de Belén, en el sentido Alajuela - San José a las 5 a. m. cuando ocurrió la tragedia.

El paramédico pretendía salvar a Stephanie Lotz una joven que estaba prensada dentro de un carro, luego de que chocara por detrás a una patrulla del tránsito. Los oficiales habían llegado a atender otra colisión entre un Honda y un camión de sandías.

El atropello ocurrió cuando el paramédico pretendía salvarle la vida a una mujer que había chocado una patrulla del tránsito. Foto: Archivo GN
El atropello ocurrió cuando el paramédico pretendía salvarle la vida a una mujer que había chocado una patrulla del tránsito. Foto: Archivo GN

El paramédico afirma que la calle estaba cerrada, pero el chofer del bus de San Ramón irrespetó las señales. Barrillas cruzó la calle sin fijarse confiado en que no había paso. Iba a traer medicamentos y herramientas para liberar a Lotz.

Los dueños del bus indemnizaron a Barrillas en el 2008.