Alejandra Portuguez Morales.18 diciembre, 2017
Según los expertos en seguridad, el asesinato del Gringo podría ocasionar una guerra narco en San José. Fotos Melissa Fernández
Según los expertos en seguridad, el asesinato del Gringo podría ocasionar una guerra narco en San José. Fotos Melissa Fernández

EL 2017 se convirtió en el año más violento de la historia de nuestro país con 582 asesinatos.

Además, Wálter Espinoza, director del OIJ, dijo que una gran parte de los pistoleros que cometen esos crímenes son jóvenes de entre 18 y 24 años, la mayoría son vecinos de los barrios del sur de San José.

Incluso, señaló que estos jóvenes sicarios tienen un salario establecido que podría andar entre los ¢300 mil y ¢500 mil por víctima.

“Es la manera como surgen (los pistoleros) y como van ganando fortaleza en el grupo al que pertenecen”, explicó Espinoza.

Recalcó que el pago no es tan importante, sino más bien el respeto y la condición de mayor importancia que adquieren en sus grupos.

Hasta este lunes, el OIJ tenía contabilizados 582 crímenes. Mientras que el año pasado hubo 557 asesinatos.

Espinoza prevé que el 2017 termine con 608 homicidios.

Además, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) denunció la situación de inseguridad que golpea a las empresas privadas en el país.

Afirmaron que en el 2017 una de cada cinco empresas fueron afectadas por hechos delictivos, como asaltos y daños a la propiedad.

El sábado anterior, en La Tabla, en San Rafael Abajo de Desamparados, mataron a Ana Lucía Campos Mora, de 32 años. Foto: Gesline Anrango
El sábado anterior, en La Tabla, en San Rafael Abajo de Desamparados, mataron a Ana Lucía Campos Mora, de 32 años. Foto: Gesline Anrango
Todo por las drogas

Espinoza dijo que en el fondo de esta problemática de violencia está el tema de tráfico de drogas y siempre hay una demanda importante que no va acabar.

“Siempre va a haber venta de drogas, personas que quieran consumirlo y grupos que quieren monopolizar la actividad, personas que quieran enriquecerse al amparo de los que la consumen, eso significa que la situación se va a poner cada vez más difícil”, expresó.

Agregó que también enfrentan otra problemática de una droga conocida como Ketamina, que proviene del norte de América y produce gran violencia en las personas que la consumen.

El viernes en la noche una balacera cobró la vida de dos hombres y una mujer en el centro de Coronado. Foto: Rafael Pacheco
El viernes en la noche una balacera cobró la vida de dos hombres y una mujer en el centro de Coronado. Foto: Rafael Pacheco
Ciudadanos con temor

Espinoza expresó que este fin de semana fue atípico con 14 homicidios a nivel nacional, nunca antes habían atendido una situación similar.

Ante esta problemática que enfrenta el país, van a desplazar investigadores de otras provincias para que ayuden con las investigaciones por estos asesinatos.

Afirmó que es entendible que las personas sientan temor ante esta ola de muerte.

Provincia violentas Número de homicidios
San José 214
Limón 110
Alajuela 90
Cartago 46
Guanacaste 46

“El ciudadano debe entender que estamos en una zona donde hay mucho tráfico de drogas, de lavado de dinero, de trata de personas. No podemos decir que el clima del país es pacífico, es justificado el temor”, concluyó.

Wálter Espinoza, director del OIJ: La situación es difícil, complicada. Nosotros no podemos decir que el panorama del país es el más conveniente y adecuado, tenemos que enfrentarlo con mucha paciencia y valentía.

“Calcular la capacidad de ellos es difícil, depende de la complejidad. Los casos con organizaciones criminales son más complejos y conllevan labores de otra naturaleza y en diversos lugares”, manifestó.

6 meses tarda en promedio el OIJ en resolver homicidios.

Para el director del OIJ la solución de esta problemáticas es parte de la obligación del Estado, debe verificar que toda la inversión en el área social recupere los espacios públicos, brinde más oportunidades de trabajo y colabore con la disminución de la violencia que tiene que ver con la mejora de la forma en la que se presentan los barrios donde viven los niños.