El fuerte sismo de magnitud 5,0 que sacudió al país durante la madrugada, seguido por otro movimiento de magnitud 4,5 con epicentro en las cercanías de San Isidro de Coronado, despertó de golpe a muchas familias y provocó momentos de angustia.
Una de esas fue la de Julio Rojas, vecino de San Isidro de Coronado, quien dormía junto a su esposa cuando el primer temblor lo despertó.
Rojas aseguró que lo primero que escuchó fue un fuerte ruido que parecía acercarse.
“Se escuchaba como si viniera el tren y como si la calle se abriera o crujiera afuera. Fue muy feo”, relató.
El susto hizo que Julio se levantara inmediatamente para buscar a sus hijos, quienes estaban durmiendo en sus habitaciones.
“Me levanté corriendo a buscar a mis hijos que estaban en sus cuartos. Yo fui por uno y mi esposa por el otro. Ya lo tenemos hablado”, contó.
Como la familia vive en un segundo piso, todos se dirigieron al balcón mientras intentaban asimilar lo ocurrido. Sin embargo, el susto no terminó ahí.
“No nos reponíamos del susto cuando empezó a temblar otra vez. Ya decidimos bajar y salir de la casa”, explicó.
Al salir, se encontraron con otros vecinos que también estaban muy asustados por la fuerza de los movimientos.
Según Rojas, varias cosas que estaban en un trastero de la cocina terminaron en el suelo, al igual que un adorno que se encontraba en la sala.
“Fue muy duro. Fue impactante”, recordó.
LEA MÁS: Tras fuerte temblor en Coronado, la tierra no ha parado: ya van más de 60 réplicas
El episodio también dejó preocupación entre sus hijos. Una de sus hijas tenía exámenes este lunes, pero después de lo ocurrido no quería ir a la escuela.
“Ya queda uno muy asustado. Uno viene hace días como preocupado de ver tanto terremoto. Ojalá no nos agarre otro más duro”, dijo.
La actividad sísmica también estuvo acompañada por numerosas réplicas, entre ellas una de magnitud 4,5, lo que mantiene en alerta a vecinos de distintas zonas del país.


