Un sistema de baja presión ubicado en el océano Pacífico, frente a las costas de Centroamérica, mantiene en alerta a las autoridades costarricenses debido a las condiciones de inestabilidad atmosférica que podrían provocar durante los próximos días.
La situación llevó a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) a declarar alerta amarilla para la vertiente del Pacífico, el Valle Central y la zona norte, ante el incremento de las lluvias que se espera para este fin de semana.
Alejandro Picado, presidente de la CNE, explicó que el sistema de baja presión podría convertirse en una depresión tropical en los próximos días, por lo que las autoridades piden a la población que se mantenga atenta.
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El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) informó que el sistema presenta un 40% de probabilidad de desarrollarse en una depresión tropical durante las próximas 48 horas. Ese mismo porcentaje se mantiene para los próximos siete días.
La baja presión ya ha favorecido la presencia de aguaceros y tormentas eléctricas en el sector marítimo del Pacífico. Parte de esas condiciones se desplazó hacia las zonas costeras durante la noche del jueves, la madrugada y las primeras horas de este viernes.
Estas zonas podrían recibir más lluvias
De acuerdo con la tendencia semanal del tiempo hasta el próximo miércoles 11 de noviembre, el posible acercamiento y una mayor organización del sistema podrían provocar un aumento de las lluvias en la vertiente del Pacífico, especialmente en el Pacífico Norte, donde se esperan aguaceros importantes.
También se anticipa un aumento de la nubosidad y la presencia de bancos de neblina durante las primeras horas del día en el norte del Pacífico, así como lluvias en las montañas del Caribe y la zona norte.
Estas condiciones podrían favorecer una disminución de las temperaturas en el Valle Central.
Suelos saturados aumentan el riesgo
Uno de los factores que más preocupa a las autoridades es que los suelos ya presentan porcentajes de saturación entre el 80% y el 95% en la vertiente del Pacífico.
Esta condición aumenta la vulnerabilidad de las comunidades ante posibles inundaciones y deslizamientos, debido a que el terreno tiene menor capacidad para absorber nuevas precipitaciones.
En cuanto a la vertiente del Caribe, se mantiene la alerta verde por lluvias.
La CNE recomienda a la población permanecer atenta a los cambios en el entorno, especialmente ante el aumento del caudal de los ríos y posibles desbordamientos de las cuencas.
En caso de una emergencia, las personas deben comunicarse con el sistema de emergencias 9-1-1.

