Un impactante momento quedó consignado en el expediente del caso de Juneiysis Merlo: el principal sospechoso se desmayó justo cuando un perro especializado señaló el sitio donde, horas después, apareció el cuerpo.
Según el documento judicial del cual La Teja tiene una copia, la diligencia se realizó la noche del 8 de abril dentro de un lote en el residencial Los Pericos, donde vivía la joven mamá y el sospechoso Gustavo Ramírez .
En ese punto, donde se sospechaba que podría estar el cuerpo de la mujer, los investigadores utilizaron sondas para liberar gases y permitir que los canes entrenados detectaron posibles restos humanos.
El sospechoso fue informado sobre las diligencias que se iban a realizar en la vivienda, por lo que tenía que estar presente.
Fue así como la perra policía de nombre Ámbar, especializada en detección de restos humanos, realizó una marcación positiva, sentándose en un punto específico, señal clara de la presencia de restos.
Lo que ocurrió después llamó la atención de los presentes.
Según el informe, minutos más tarde, mientras iniciaban las labores de excavación, Ramírez Calvo manifestó sentirse mal y terminó desmayándose en el sitio.
“El sospechoso Gustavo Ramírez Calvo, al ser aproximadamente las 23:20 horas del día 8 de abril del 2026, refirió sentirse mal de salud y sufrió un desmayo, por lo que, a través del Sistema de Emergencias 9-1-1, incidente número 3262, se coordinó con Cruz Roja para que estos pudieran realizar la atención médica, presentándose al lugar personal del comité de la Cruz Roja de Santa Ana", detalla el documento.
Sin embargo, los paramédicos, tras revisarlo, determinaron que sus signos vitales estaban dentro de parámetros normales y no fue necesario trasladarlo a un hospital.
Los investigadores siguieron excavando en la fosa, revisando el carro y la vivienda para buscar evidencias.
Pasada la medianoche, la perra policía volvió a marcar el mismo sitio.
A la 1:26 a. m. del 9 de abril, los investigadores lograron ubicar el cuerpo de la mujer en el punto donde el perro había dado la señal positiva. Un tatuaje de búho en la región intercostal derecha del cuerpo permitió a los agentes saber que habían encontrado a Junieysis.
El hallazgo llevó a las autoridades a asegurar la escena y continuar con el proceso judicial.
El sospechoso se encontraba en su casa viendo la inspección cuando le informaron del hallazgo del cuerpo y pasadas las 4 de la mañana fue detenido.
Este episodio ahora forma parte de las piezas clave dentro de la investigación que busca esclarecer lo ocurrido con Juneiysis.



