Silvia Coto.15 febrero
Francisco Herrera también defendió a Gerardo Ríos Mairena, condenado por el homicidio de cinco jóvenes en Liberia.
Francisco Herrera también defendió a Gerardo Ríos Mairena, condenado por el homicidio de cinco jóvenes en Liberia.

El abogado Francisco Herrera, quien es el defensor de un sujeto apellidado Sánchez Ureña y conocido como Sukia, sospechoso de matar a Allison Bonilla; ahora también llevará el caso de un hombre de apellidos Mejía Chavarría, acusado de matar a Luany Valeria Salazar.

El mismo Herrera fue quien confirmó la información este lunes 15 de febrero, cuando de manera formal asumió su defensa.

“Yo tengo muchos clientes en la cárcel Gerardo Rodríguez (conocida como Virilla, frente a La Reforma), la mayoría por homicidio y muchos me recomiendan. Entonces él (Mejía) me había hablado, pero yo tenía mucho trabajo y le dije que me diera tiempo, que si el caso llegaba a juicio yo le ayudaba, y la semana pasada se elevó al juicio”, dijo Herrera.

El abogado asegura que ya pudo conversar varias horas con su cliente y logró ver el expediente, el cual tiene en su poder para estudiarlo.

“He visto situaciones muy interesantes, que podrían declararlo inocente con un buen alegato, creemos que en un mes o menos el juicio va empezar”, dijo Herrera.

Mejía Chavarría se sentará en el banquillo acusado de homicidio calificado y robo agravado en perjuicio de Luany Salazar.

El crimen ocurrió en junio pasado, en Linda Vista de Río Azul, en La Unión de Cartago. El cuerpo de la joven fue encontrado enterrado en el patio de la casa del sospechoso.

En cuanto a Sukia, su otro cliente, el caso está a la espera de que se fije la fecha a juicio. Allison desapareció el 4 de marzo y sus restos fueron encontrados en un botadero en San Jerónimo de Cachí, en Cartago, después de que el sospechoso declarara que la tiró en ese lugar. El 28 de setiembre cambió su declaración y aseguró ser inocente.

Herrera contó que en este momento lleva más de 20 casos por homicidios.

Uno de los casos más conocidos del abogado fue cuando defendió a Gerardo Ríos Mairena, el Monstruo de Liberia, quien fue condenado en el 2018 a 126 años de prisión por el asesinato de cinco universitarios y tentativa de homicidio contra una adolescente. El ataque ocurrió dentro de un apartamento, en barrio Victoria de Liberia, que los estudiantes le alquilaban a una familiar del Monstruo.