Tres años han pasado desde que la vida de Anielka María Silva Salazar, de 33 años, fue cruelmente apagada por un hombre que minutos antes la había besado.
Ahora, una inesperada noticia volvió a encender la esperanza de su familia de que el sospechoso finalmente sea detenido.
Así lo confirmó a La Teja, Yolani Salazar, hermana de Anielka, quien explicó que hace pocos días recibieron una noticia que podría cambiar el rumbo del caso y llevar al hombre identificado como William Omar Calderón Talavera ante la justicia.
“Desde Nicaragua mandaron una foto de este muchacho, que estaban difundiendo porque lo siguen buscando; entonces nosotros retomamos eso y volvimos a hacer publicaciones. Fue ahí cuando nos dimos cuenta de que ya hay una orden de captura internacional de la Interpol contra él”, contó Yolani.
Para la familia de Anielka, esta noticia es una bocanada de aire fresco, porque empezaban a temer que el caso pudiera quedar en el olvido luego de que Calderón, en apariencia, huyó hacia Nicaragua para escapar de las autoridades costarricenses.
“Para nosotros es una gran noticia, porque nos devuelve un poquito la esperanza de seguir luchando hasta que capturen a ese muchacho”, agregó Yolani.
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Un beso antes de morir
El femicidio de Anielka ocurrió la noche del lunes 27 de marzo de 2023 dentro de un bar ubicado en El Llano de Tempate, en Santa Cruz de Guanacaste, lugar al que la pareja llegó para pasar un rato juntos.
Las cámaras del local grabaron los momentos previos al homicidio, en los que se veía como Anielka y el sospechoso disfrutaban la noche, incluso captaron cuando Calderón la besó.
Poco después ambos se dirigieron hacia los baños del bar y ese momento habría sido aprovechado por Calderón, quien ingresó al sanitario de mujeres para, en apariencia, dispararle a Anielka en la cabeza y luego darse a la fuga.
El atroz crimen de Anielka tomó por sorpresa a su familia y seres queridos, pues ella nunca les había comentado algún tipo de agresión o maltrato por parte de Calderón.
Para el momento del crimen, la pareja tenía tres meses de vivir bajo el mismo techo en esa localidad guanacasteca; sin embargo, su relación se había iniciado aproximadamente ocho meses antes.
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Lo han visto hasta trabajando
Desde hace aproximadamente dos semanas, los familiares y seres queridos han estado publicando fotografías del sospechoso; también han contado con ayuda de páginas de Facebook, principalmente de Nicaragua.
Yolani contó que las publicaciones ya habían causado efecto, pues en los últimos días habían recibido información que podría ser clave para detener a Calderón.
“Vieras que nos llamaron varias personas, llamadas anónimas, diciéndonos que sabían dónde estaba él y que andaba ahí (Nicaragua) lo más normal, incluso trabajando en construcción”.
Según Salazar, las publicaciones que han hecho así como la orden de captura internacional podrían provocar que el sospechoso intente irse del lugar donde está, por lo que esperan que las autoridades puedan capturarlo lo antes posible.
En cuanto al Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Yolani indicó que lo único que les han dicho es que el caso sigue bajo investigación.
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Terribles mensajes
Yolani también reveló que tras la cruel muerte de su hermana, su familia vivió una situación muy difícil, pues supuestos familiares y allegados del sospechoso les enviaban mensajes de odio.
“Cuando sucedió eso ellos mucho nos decían que estaba bueno que la hubieran matado, que ella se lo merecía, y que nosotros le estábamos arruinando la vida a William. Fue un acoso muy feo y por eso nosotros guardamos muchas capturas (de pantalla) por si hicieran falta”, explicó Salazar.
Sumado a la ausencia de Anielka y a esos mensajes de odio que recibieron, la familia también sufre al ver cómo los tres hijos de Anielka siguen preguntándose por qué le hicieron eso a su mamá.
“Ha sido muy duro, porque ella dejó tres chiquitos, que quedaron al cuidado de mi otra hermana. A ellos les hace mucha falta su mamá, porque aunque estamos las tías, nada ni nadie podrá llenar ese lugar de la mamá”.
Para Yolani, la muerte de su hermana dejó un gran vacío en su corazón, pues ella y Anielka fueron inseparables desde la infancia.




