Silvia Coto.9 junio

(Video) Ciclista se salvó por un pelo de morir atropellado por tráiler

Don Julio Astúa estaba aún asombrado este miércoles 9 de junio después de haber visto algo que parecía irreal: un ciclista se fue en un hueco, cayó hacia adentro de la carretera y estuvo a punto de ser atropellado por un tráiler.

La cámara capta donde el ciclista va tranquilito.
La cámara capta donde el ciclista va tranquilito.

La salvada que se pegó el hombre de la bici ocurrió a las 5:15 de la tarde del martes en San Rafael Abajo de Desamparados, en las cercanías del MaxiPalí, frente a la Autodecoración JC Designs.

El hombre se fue en el hueco tapado de agua.
El hombre se fue en el hueco tapado de agua.

El sorprendente hecho quedó grabado en las cámaras de seguridad de la autodecoración, en las cuales se observa cuando un hombre con capa amarilla pedalea en su bici en sentido San Rafael Abajo- San Rafael Arriba.

En ese momento ya no llovía tanto, pero sí lo suficiente para que un hueco de alcantarilla se mantuviera lleno de agua y eso lo camuflaba. El ciclista iba bastante orillado y se fue en el hueco, eso causó que cayera justo cuando pasaba el camión.

El tráiler le sopló el pelo al hombre, él trató de hacerse un puñito y antes de que la piña trasera le volviera a pasar a la par de la cabeza, el trailero logró frenar. El hombre logró levantarse rápido y un vecino corrió para ayudarlo.

La escena es increíble y más saber que el ciclista se salvó.

Las piñas delanteras le soplaron el pelo.
Las piñas delanteras le soplaron el pelo.

El dueño del local donde están las cámaras, Juan Carlos Solís, nos contó que él se encontraba en su negocio y el frenazo del chunchón lo alertó.

Don Julio Astúa, quien tiene a pocos metros el negocio --el Cevichito D’ Julito-- desde hace siete años, fue el buen samaritano que ayudó al muchacho de la cleta.

El ciclista logró levantarse solo y uno de los vecinos don Julio lo ayudó.
El ciclista logró levantarse solo y uno de los vecinos don Julio lo ayudó.

“Yo estaba pintando el local, le estaba dando la primera mano. Estaba sentando en un banquito esperando a que secara, porque era pintura de secado rápido, cuando veo que el muchacho viene en la bici y que viene dando vueltas, cuando veo el tráiler y entonces a como pude me levanté y le hice así al trailero (con los brazos arriba y las manos abiertas) que se detuviera”, relató.

Asegura que como él es bastante alto, logró que el trailero lo viera y reaccionara.

Don Julio Astúa fue testigo de lo que ocurrió. Foto: S.Coto
Don Julio Astúa fue testigo de lo que ocurrió. Foto: S.Coto

“Me fui y lo ayudé, me lo traje y le dije que se sentara en el banquito un rato para que se le bajara el susto, le dije ‘quédese aquí tranquilo, usted acaba de nacer otra vez’. Fue tanto el susto que yo nunca le pregunté nada, ni el nombre, era un muchacho de unos 33-36 años, más o menos.

“Él me solo me dijo: ‘hoy la puedo contar, nací de nuevo y yo le dije ‘¿ve?, es para que vea que Dios sí existe, esto es un milagro’. Nunca lo había visto, pero por aquí pasa mucha gente en bici”, dijo Julito, a quien todo el mundo en el barrio le pregunta por el suceso tan increíble que presenció.

El testigo asegura que el muchacho regresaba de trabajar.

“Traía el bulto puesto, las llantas le dieron al bulto y por eso el cabezal no lo majó, él cae como para adelante”, dijo.

El ciclista y Julio solo estuvieron juntos como tres minutos, al cabo de ese tiempo el desconocido se volvió a subir en la bicicleta y se fue.

Este es el hueco en que se fue el ciclista.
Este es el hueco en que se fue el ciclista.

Julio atiende su negocio de 11 de la mañana a 7 de la noche y está seguro de que en algún momento, el muchacho va a volver a pasar por su negocito y le va a poder preguntar cómo se llama.

El trailero --según nos dijo el testigo-- se preocupó mucho, se asomó por la ventana y preguntó si todo estaba bien, si necesitaban ayuda. Ellos le comentaron que el hombre resultó ileso.

Solís nos contó que en el centro de la calle hay un hueco que tiene como tres años de que se llena de agua y no se ve. El agua de ese corre hacia el hueco de la orilla y también lo tapa. O sea, el peligro es doble.

Los vecinos esperan que ahora lo rellenen, pero con algo que dure, no con lastre, como pasa a menudo.

“Aquí en el barrio todo el mundo anda compartiendo el video, en los grupos de WhatsApp es que es rajado, cuando a uno no le toca morirse, la libra como ese hombre. Uno ve el video y no puede creer cómo no le pasó nada, fue apenas por la mínima que se salvó”, dijo Carmen Sánchez, vecina de la San Rafael Abajo.