Alejandra Portuguez Morales.28 febrero

En medio de una intensa alegría varias personas que perdieron sus casas en manos de dos falsos polacos celebraron que ellos fueran condenados a 836 años.

Los jueces Erika Calvo, Sergio Quesada y Jorge Tabash del Tribunal de Goicoechea, le impusieron al comerciante Arturo Arana García una pena de 560 años por 56 estafas. Mientras que al abogado notario Edwin Chacón Bolaños le dictaron 276 años de prisión por 46 estafas.

Sin embargo, a ellos les readecuaron las penas, Arana pasará encerrado los próximos 30 años, además le impusieron seis meses de prisión preventiva, por lo que de inmediato lo llevaron a la cárcel y a Chacón le dictaron 18 años de pena, pero él los deberá descontar con tobillera electrónica en su casa porque tiene diabetes, por lo que requiere mayor cuidado, dijeron los jueces.

La sentencia contra ellos la dieron este viernes en la tarde, en medio de una sala completamente llena de afectados, incluso en los pasillos del Tribunal se quedaron otras personas que no pudieron entrar debido a que no había campo.

La jueza Erika fue la que dijo los años de pena y mientras ella hablaba los afectados que la escuchaban lloraban de felicidad.

Sandra Lorena Delgado soltó las lágrimas al escuchar la sentencia contra el polaco que le vendió tres computadoras y se adueñó de la casa. Foto Jorge Castillo
Sandra Lorena Delgado soltó las lágrimas al escuchar la sentencia contra el polaco que le vendió tres computadoras y se adueñó de la casa. Foto Jorge Castillo

Este caso La Teja lo dio a conocer el martes 17 de setiembre del 2019, cuando comenzó el juicio, este proceso se llevó cinco meses.

En medio de lágrimas los afectados dijeron que aún faltan familias por justicia de estas estafas. Foto: Jorge Castillo
En medio de lágrimas los afectados dijeron que aún faltan familias por justicia de estas estafas. Foto: Jorge Castillo

Afectados por estafadores celebran condena en contra de ellos

Comerciante fue la mente maestra

Los jueces llegaron a la conclusión de que Arturo Arana fue el que ideó el plan para buscar personas de escasos recursos, la mayoría eran mujeres o adultos mayores, que tenían a su nombre algún bien como casa o carros.

Él se les acercaba con el timo de venderles electrodomésticos tipo polaco (a pagos), los compradores debían firmar un papel sobre el respaldo de la compra o una letra de cambio en la que señalaban que, si no pagan en tres meses, las propiedades debían responder por la deuda.

Sin embargo, muchos de los ofendidos no sabían leer o bien cuando firmaban era un documento en blanco, entonces ignoraban que ponían a responder sus propiedades por un mueble o un electrodoméstico. Con esta trampa las propiedades de los afectados fueron rematadas, embargadas o aparecen a nombre de otras personas.

Arana empezó a aplicar este chorizo desde el 2004.

Arturo Arana (camisa verde) nunca le dio la cara a los ofendidos que llegaron al juicio a escuchar la sentencia. Foto: Jorge Castillo
Arturo Arana (camisa verde) nunca le dio la cara a los ofendidos que llegaron al juicio a escuchar la sentencia. Foto: Jorge Castillo

El juez Sergio Quesada, dijo que Arana buscó al abogado Edwin Chacón y este se convirtió en su cómplice.

“Arana de una forma muy hábil llevaba a sus víctimas a un estado de desesperación, de necesidad, pues estaba en juego perder no cualquier bien sino sus casas que en muchos casos las víctimas las consiguieron por medio de bonos.

“Las víctimas hasta le suplicaban, prácticamente hasta le besaron los pies para que por favor no los sacaran de las casitas que les pertenecían. Incluso, el imputado a pesar de enterarse de una manera cínica y fría que ahí vivían familias, entraba a estas casas y tomaba café que le servían las propias víctimas; inclusive, es increíble, pero él hasta les decía ‘qué linda casa’”, indicó el juez Sergio Quesada.

El comerciante Arturo Arana salió esposado de los Tribunales de Goicoechea, directo a la cárcel. Foto: Jorge Castillo
El comerciante Arturo Arana salió esposado de los Tribunales de Goicoechea, directo a la cárcel. Foto: Jorge Castillo

Los jueces dijeron que Arturo Arana declaró en varias ocasiones, en las que alegó que solo quería recuperar de alguna forma lo que había vendido.

“Quiso hacer creer al tribunal que nunca hubo ningún interés en cometer ningún delito, sino que simplemente se hicieron procesos legales, pero esto es tan falso como los dientes de una gallina porque al tribunal le ha quedado sumamente claro que estamos ante toda la serie de delito de estafas”, agregó el juez Quesada.

Todas estas personas dijeron ser víctimas del comerciante Arturo Arana y del abogado Edwin Chacón, querían entrar a la sala de juicio. Foto: Jorge Castillo
Todas estas personas dijeron ser víctimas del comerciante Arturo Arana y del abogado Edwin Chacón, querían entrar a la sala de juicio. Foto: Jorge Castillo

Por su parte, el juez Jorge Tabash concluyó diciendo que es altamente reprochable que las víctimas de estos tipos fueran mujeres viudas, solteras, amas de casa o adultos mayores.

Ana Lorena Delgado fue una de las afectadas que lloró, celebró y dijo que el proceso aún no acaba porque quieren que las casas ya no aparezcan a nombre de Arturo Arana o de terceros.

Sandra Lorena Delgado le compró a un falso polaco una computadora y la estafaron al quitarle casa

Los afectados se abrazaban al concluir el debate contra el comerciante y abogado. Foto: Jorge Castillo
Los afectados se abrazaban al concluir el debate contra el comerciante y abogado. Foto: Jorge Castillo