Rocío Sandí.8 febrero
El accidente se dio el miércoles a las 5:50 de la mañana. Foto: Andrés Garita.
El accidente se dio el miércoles a las 5:50 de la mañana. Foto: Andrés Garita.

Don Práxides Marín González era un viejito de 81 años amante del baile, de los bueyes y de las carreras de cintas de caballos.

Su espíritu alegre era su sello y lo mantuvo intacto hasta el miércoles pasado cuando un accidente de tránsito le arrancó la vida.

Ese día una ambulancia lo llegó a recoger bien temprano a su casa, en Cedral de Montes de Oro de Puntarenas, para llevarlo a una cita de control en el Hospital México.

El viaje inició bien, pero a las 5:50 a. m. cuando iban por Caldera ocurrió una tragedia.

Un carro que iba en sentido San José-Puntarenas invadió el carril contrario y pegó la ambulancia de frente. El adulto mayor sufrió lesiones muy graves y fue llevado de emergencia al Hospital Monseñor Sanabria, donde murió horas después.

El vehículo de emergencia era conducido por un cruzrojista de apellidos Espinoza Agüero, quien sigue internado.

También viajaban Yamileth Murillo y su hijo de dos años, a quien llevaban para el Hospital Nacional de Niños, así como Marlin Marín Jiménez, de 48 años, una hija del anciano que lo estaba acompañando y quien sufrió una fractura expuesta; este jueves las autoridades estaban coordinando para que ella pasara al hospital del Trauma.

El chofer de la ambulancia sufrió fuertes golpes. Foto: Andrés Garita.
El chofer de la ambulancia sufrió fuertes golpes. Foto: Andrés Garita.

La policía de Tránsito informó que el carro que causó la desgracia era conducido por un hombre de 29 años y apellidos Herrera Araya, quien no tenía licencia.

Él sufrió golpes muy serios, por lo que sigue internado en la unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Monseñor Sanabria.

En ese carro también viajaban tres menores de edad: una niña de 12 años, que murió mientras era atendida en el hospital de Niños y dos hermanos de ella de 15 y 17 años; el joven de 17 años permanece internado en el hospital de Puntarenas, mientras que el otro muchacho ya fue dado de alta.

Terrible golpe

Yeny Campos, nuera de don Práxides dijo que la familia está muy afectada por la pérdida.

“La esposa de él está muy dolida por lo que pasó, además del dolor de la muerte de él, todos están angustiados por la salud de Marlin.

“La última vez que lo vi fue hace como quince días, me estuvo contando que tenía un montón de caña para cortar, por la edad ya él no trabaja en eso, pero los hijos y otras personas le ayudaban”, relató.

La allegada dijo que el adulto mayor era muy cariñoso y que le gustaba mucho compartir con los nietos.

“Yo tengo un hijo de catorce años y a don Práxides le encantaba que lo fuera a visitar, lo quería mucho a él y a los demás nietos. Él era muy generoso y cuando alguien llegaba a visitarlo se preocupaba por ofrecer por los menos un café”, recordó Yeny.

“Tenía dos bueyes porque esos animales le encantaban, era un señor de campo de esos de antes y una excelente persona”, agregó.

Este viernes en la mañana los familiares y amigos del viejito se reunieron a las 10 de la mañana en la iglesia de Cedral para darle el último adiós y luego acompañaron su cuerpo hasta el cementerio local.

Los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Puntarenas están analizando el informe del accidente para determinar si es necesario buscar más videos donde se pueda identificar otro vehículo que, al parecer, habría causado en que el chofer del automóvil perdiera el control del carro segundos antes de chocar contra la ambulancia.

Según datos de la Policía de Tránsito, el exceso de velocidad es lo que más causa accidentes de tránsito en Costa Rica, por eso las autoridades le piden a los choferes más prudencia a la hora de estar al volante.

445 personas murieron en choques el año pasado.
El suceso dejó dos personas muertas y dejó siete más heridas. Foto: Andrés Garita.
El suceso dejó dos personas muertas y dejó siete más heridas. Foto: Andrés Garita.