Silvia Coto.9 octubre, 2018
Aunque el volcán luce normal, los expertos necesitan determinan qué sucede dentro. Foto: Ovsicori
Aunque el volcán luce normal, los expertos necesitan determinan qué sucede dentro. Foto: Ovsicori

En el volcán Poás han subido los temblores y el coloso lanza muchos pases y eso preocupa a las autoridades, que están a la espera de que los vulcanólogos den los resultados de varios exámenes hechos este martes y saber qué puede estar pasando dentro de la montaña.

La actividad que ha presentado no es la normal.

Este martes el parque nacional se mantuvo cerrado. Los científicos Geoffroy Avard, Cirille Müller y Mario Garita se dedicaron a recoger muestras en el volcán para ver qué cambios se han dado y tratar de determinar qué se podría esperar.

Desde el domingo 7 de octubre se presentan tremores (temblores) con duraciones en promedio de cuatro minutos. Había cinco por hora, pero a las cinco de la mañana de este lunes se empezaron a registrar hasta 10 por hora, eso sí, de corta duración.

Los científicos de la Red Sismológica Nacional (RSN) y del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) fueron quienes dieron la alerta inmediata a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

El vulcanólogo del Ovsicori Jorge Brenes explicó que empezaron a detectar un aumento en la sismicidad el lunes en la madrugada y también un cambio en la salida de los gases. Había tanto gas que el lunes algunos turistas se vieron afectados por ellos.

La visitación en el parque dependerá de cómo siga la situación con los gases y la sismicidad, este martes estuvo cerrado. Fotos de Diana Méndez
La visitación en el parque dependerá de cómo siga la situación con los gases y la sismicidad, este martes estuvo cerrado. Fotos de Diana Méndez

Don Jorge asegura que es muy prematuro decir si el Poás hará erupción dentro de poco tiempo. Ellos, los expertos, están revisando si hay una deformación en el cráter. La laguna no parece haber experimentado cambios, pero los expertos ya han dicho en el pasado que sus alteraciones no tienen una relación con los temblores.

En la Red Sismológica informaron que muchas veces los cambios internos no se ven desde afuera, por eso son necesarios los estudios.

“En cuanto a los tremores, hay un cambio con respecto a la tranquilidad que veníamos viendo meses atrás, de manera preventiva vamos a valorar qué podría significar”, dijo Mauricio Mora, de la RSN.

Los turistas que llegaron este martes al volcán (uno de los parques nacionales más visitados del país) se quedaron con las ganas de ver el cráter. Los guardaparques les tomaron los datos para reprogramar la visita en caso de ser posible o devolverles la plata.

Rafael Gutiérrez, director de la Región Central del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), asegura que la apertura o el cierre del volcán dependerán de las recomendaciones de los vulcanólogos.

Por su parte, Lidier Esquivel, jefe del Departamento de Investigación y Análisis del Riesgo de la CNE, explicó que ellos mantienen todas vigentes dentro del parque todas las medidas de seguridad ante una eventual emergencia y sea necesario evacuar con rapidez.

“Hay un cambio en la composición de los gases, estas señales son anómalas, lo que podría estar apuntando, aunque todavía no lo sabemos, a que estamos caminando hacia un terreno de altísima incertidumbre. Todos estos elementos están apuntando a una posible erupción, pero tampoco tenemos los elementos suficientes para saber la magnitud que pueda tener”, dijo el experto.

Según Esquivel la prioridad es garantizar la seguridad de los visitantes.

“Estamos coordinando con la gente del Sistema de Áreas de Conservación, hemos tenidos algunos controles en cuanto a los visitantes, estamos dando un espacio de análisis antes de tomar una medida más definitoria, como un cierre por mayor plazo o la normalización de la actividad de turismo en la zona”, explicó el geólogo.

El coloso se encuentra bajo estricto monitoreo.

El parque nacional estuvo cerrado durante año y cuatro meses por seguridad ante las erupciones que mantenía. Eso golpeó mucho a los comerciantes e incluso algunos cerraron porque no llegaba nadie. Fue reabierto el 31 de agosto. Ahora cuenta con algunos búnkeres en los cuales podrán refugiarse los turistas si ocurre una erupción y ellos se encuentran allí; también hay máscaras antigases.

Si quiere visitar el Poás y pedir información de si el parque está abierto o con cierres preventivos, puede llamar al 2482-2165.