La historia de Bryan Ruiz y su esposa Carolina Jaikel conmovió tras revelarse el duro proceso que enfrentan por el cáncer en fase 4 que padece ella, un camino marcado por el miedo, la incertidumbre y la fe.
La pareja fue invitada al pódcast Desde el alma con Lizeth Castro y por primera vez en conjunto hablaron de la delicada enfermedad que enfrenta la valiente y el momento más duro de todo este proceso que inicia hace ya más de un año.
“Pensé que tenía tres meses de vida”
Carolina recordó uno de los momentos más impactantes al inicio del diagnóstico, cuando los médicos les dieron un panorama desalentador.
“Al principio pensé que tenía tres meses de vida… la primera cita nos dijeron aquí lo que le puedo ofrecer es un poco de tiempo y calidad de vida”, relató.
El diagnóstico era claro: fase 4, lo que médicamente implica intentar prolongar el tiempo y mejorar la calidad de vida.
El día más duro
Ambos coincidieron en que hubo un momento que marcó todo el proceso.
“Ese día, cuando a uno le dicen tiempo y calidad de vida, yo creo que ese fue el día más duro”, expresó Carolina.
La pareja estaba en Houston cuando recibieron esa noticia, y la reacción fue inmediata.
“Bryan y yo debemos de haber llorado dos horas… dos horas de rodillas. Entregando a mis hijos, porque es que, ¿qué hace uno con eso?”, contó conmovida.
Sin embargo, el panorama cambió tras estudios más profundos.
Contra lo que esperaban los médicos, el cáncer no se había extendido como se temía.
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“O sea, ella misma se sorprendió de sobremanera que no había otro tumor… médicamente más bien estaban esperando encontrar otro tumor”, explicó Ruiz.
Este resultado permitió que los especialistas optaran por atacar directamente los tumores detectados, lo que abrió una puerta de esperanza en medio del proceso.
La fe y el rol de Bryan Ruiz
Durante todo el proceso, Carolina destacó la actitud del exfutbolista, quien se mantuvo firme incluso en los momentos más críticos.
“Bryan siempre está esperando lo mejor… había algo en él”, dijo.
Incluso reconoció que su fortaleza fue clave para enfrentar la situación.
“Yo ahora vuelvo a ver para atrás y yo creo que él siempre ha estado mucho más agarrado de Dios que lo que yo estaba en ese momento”, agregó.
El testimonio refleja no solo la dureza de un diagnóstico de este tipo, sino también el papel de la fe, la familia y la esperanza en medio de la incertidumbre.
Actualmente ella vive agradecida y feliz porque gracias a los médicos y sobretodo a su fe, ha superado con creces el duro diagnostico.
Nota realizada con ayuda de IA


