Jenna Ortega se convirtió en el rostro más reciente de una discusión que desde hace meses genera preocupación en redes sociales: la delgadez que muestran algunas de las estrellas más famosas de Hollywood.
Fotografías y videos recientes de la protagonista de Merlina provocaron miles de comentarios sobre su aspecto físico.
La conversación creció tanto que usuarios comenzaron a compartir imágenes de otras celebridades y a preguntarse qué ocurre actualmente dentro de la industria.
“Ahora Jenna Ortega, ¿por qué en Hollywood las actrices están tan delgadas?”, es uno de los cuestionamientos que circulan junto con comparaciones entre figuras conocidas mundialmente.
El asunto es delicado: una fotografía no permite determinar el estado de salud de una persona, mucho menos diagnosticar un trastorno alimentario. Sin embargo, detrás de las críticas aparece una discusión que Hollywood conoce desde hace décadas: la presión que existe alrededor del cuerpo y la apariencia de quienes viven frente a las cámaras.
Jenna Ortega se suma a una conversación que ya rodeaba a Ariana Grande
La preocupación por Ortega aumentó después de una entrevista publicada por Esquire el 11 de agosto, cuyas imágenes comenzaron a circular ampliamente.
En redes, algunos usuarios inmediatamente la compararon con Ariana Grande, quien durante los últimos años ha recibido constantes comentarios relacionados con su peso.
Grande incluso pidió que se dejara de opinar sobre cuerpos ajenos. En 2023 explicó que la versión de su cuerpo que algunas personas consideraban “saludable” correspondía, según ella, a uno de los momentos menos saludables de su vida.
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Ahora, publicaciones sobre Ortega también incluyen fotografías de Cynthia Erivo, Demi Moore, Emma Stone, Lily Collins y Alexa Demie, actriz de Euphoria, para cuestionar si Hollywood está regresando a un estándar marcado por cuerpos extremadamente delgados.
La preocupación también está en el mensaje para los jóvenes
Parte de las críticas apunta al enorme alcance que tienen estas figuras.
Ortega protagoniza Merlina, uno de los grandes fenómenos de Netflix, mientras otras de las artistas mencionadas encabezan películas, series y proyectos musicales consumidos por millones de jóvenes.
El temor expresado por usuarios es que determinados estándares físicos vuelvan a presentarse como una meta de belleza, especialmente entre adolescentes.
La discusión tampoco surge de la nada. Varias figuras del entretenimiento han contado públicamente que la presión estética, los comentarios sobre su peso y las exigencias de la industria han afectado su relación con la comida y con su propio cuerpo.
Lily Collins, por ejemplo, ha hablado abiertamente sobre el trastorno alimentario que sufrió durante su adolescencia y ha abordado aquella experiencia en su libro Unfiltered.
Demi Lovato también ha contado sus problemas con bulimia y atracones, mientras Lady Gaga reveló haber enfrentado anorexia y bulimia desde su adolescencia.
La actriz Portia de Rossi, por su parte, narró en su autobiografía Unbearable Lightness su experiencia con trastornos alimentarios.
Son historias contadas por las propias protagonistas y evidencian que la presión por la imagen en el entretenimiento puede tener consecuencias reales.
Jenna Ortega hizo una confesión sobre sus primeros años trabajando
La propia Ortega dejó recientemente una reflexión que llamó la atención, aunque no afirmó padecer actualmente un trastorno alimentario.
Durante su entrevista con Esquire, recordó que cuando comenzó a trabajar siendo niña intentaba no convertirse en una molestia para los adultos durante las grabaciones.
“No pedía ni un sorbo de agua”, contó. La actriz aseguró que podía pasar todo el día sin comer ni beber porque estaba empeñada en no interponerse en el trabajo de nadie.
Al analizar aquella conducta años después, reconoció: “Quizás ese fue mi error: no cuidarme realmente”.
El debate tiene, además, una complicada contradicción. Preocuparse por estándares de belleza potencialmente dañinos es válido, pero convertir el cuerpo de una mujer en objeto de análisis permanente también forma parte del problema.
Ariana Grande lo resumió anteriormente al pedir más cuidado al comentar sobre los cuerpos ajenos: desde afuera resulta imposible saber qué está atravesando una persona.
Por eso, las imágenes de Jenna Ortega pueden abrir una conversación necesaria sobre los estándares físicos que promueve Hollywood y su influencia sobre las nuevas generaciones, pero no permiten concluir que ella, Ariana Grande o cualquiera de las otras actrices mencionadas tenga un problema de salud.
The way Hollywood has normalized extreme thinness again while we all pretend it isn’t happening is genuinely disturbing pic.twitter.com/MUglmIoRuN
— lilo💋 (@factsaccountt) August 11, 2026



