Randall Vargas abrió su corazón durante una entrevista en el programa Los Doctores, de Teletica, donde habló de la batalla que ha librado durante más de dos décadas contra varias enfermedades autoinmunes y sorprendió al revelar que recientemente sufrió una nueva crisis de salud, algo que no le ocurría desde hacía bastante tiempo.
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El periodista y director del canal deportivo TD+ explicó que, aunque mantiene una vida activa y sigue estrictamente sus tratamientos médicos, estas enfermedades continúan acompañándolo.
“Hace rato no me pasaba, pero la semana pasada me dio una crisis y en unos días voy a ver a mi especialista”, reconoció.
Actualmente toma medicamentos, anticoagulantes y se realiza chequeos constantes para mantener bajo control sus padecimientos.
Cuatro diagnósticos que cambiaron su vida
Durante la conversación, Vargas recordó que en agosto de 2002 recibió varios diagnósticos que le cambiaron la vida para siempre: esclerosis sistémica progresiva, lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide.
Años más tarde llegó otro golpe.
Cuando participaba en Dancing with the Stars, comenzó a sufrir fuertes dolores de cabeza, problemas de visión y otros síntomas que terminaron con un nuevo diagnóstico: síndrome antifosfolípido (enfermedad que provoca que la sangre coagule con más facilidad).
Esta enfermedad le provocó una trombosis cerebral.
“Escuchaba cosas y la visión ya no estaba del todo bien”, recordó sobre aquel complicado momento.
Los síntomas que encendieron las alarmas
Randall contó que los primeros síntomas aparecieron con fiebres muy altas, dolores musculares y articulares que le impedían realizar tareas sencillas del día a día.
“Era imposible hasta abotonarme una camisa”, recordó.
También sufrió agotamiento extremo, manchas en la piel y una pérdida de peso muy acelerada.
Según relató, llegó a perder entre 34 y 35 kilos en apenas tres meses.
Afortunadamente, tras una serie de estudios médicos, los especialistas lograron identificar rápidamente el origen del problema y comenzar el tratamiento adecuado.
“No es una sentencia”
A pesar de todo lo que ha enfrentado, Vargas dejó claro que nunca ha permitido que la enfermedad defina su vida.
Para él, recibir un diagnóstico no significa el final del camino.
“Se puede vivir bien con un diagnóstico. No es una sentencia”, afirmó.
El comunicador considera que el apoyo de la familia y de las personas cercanas es fundamental, aunque también cree que mucho depende de la actitud de cada paciente.
“Siempre hay gente a la par de uno, pero depende de uno cómo afrontarlo”, expresó.
La motivación sigue intacta
Aunque no necesitó apoyo psicológico profesional durante su proceso, considera que la salud mental forma parte integral de cualquier tratamiento y que toda ayuda suma.
Su principal motor son las metas que todavía tiene pendientes.
“No quiero darla por menos. La enfermedad no gana al final de todo, hay que jugar”, manifestó.
Esa mentalidad es la que lo mantiene activo. Actualmente anda en bicicleta y continúa entrenando cuando su condición física se lo permite.
“Se siente bien saber que todavía puedo entrenar”, comentó.
Además, adelantó que este año viajará a Estados Unidos para compartir información médica entre especialistas de ese país y los doctores que lo atienden en Costa Rica, con el fin de seguir fortaleciendo el control de sus enfermedades.




