Presentado por: BN VITAL
Detrás de cada pensión hay todo un proceso continuo de administración que responde a los cambios económicos constantes y a la forma de adaptarse a ellos. Cuando estos cambios se intensifican, la toma de decisiones en las inversiones se vuelve un aspecto determinante para proteger el ahorro de los afiliados.
El año anterior estuvo lleno de desafíos para quienes administran fondos de inversión y pensiones. Temas como la alta volatilidad de la economía global y local se hicieron presentes con tensiones geopolíticas, cambios en la política monetaria de las principales economías, ajustes en los mercados financieros e incluso movimientos relevantes en el tipo de cambio.
En un contexto tan retador, BN Vital destacó al cerrar el año con resultados positivos en sus fondos administrados, muestra de que una estrategia con disciplina y enfocada en el largo plazo puede generar beneficios para sus afiliados.
“Un administrador de un fondo de pensión no puede estar tomando decisiones todos los días de vender títulos o comprar instrumentos, sino que la primera clave es mantener una disciplina en esa gestión de los fondos”, señaló Marco Vargas, gerente general de BN Vital.
La capacidad para generar rentabilidad sostenida en el tiempo cobra especial importancia si se considera que el monto final que recibe una persona al jubilarse depende, en gran medida, del desempeño acumulado de estas inversiones a lo largo de un periodo prolongado.
En el ámbito local, el comportamiento de la economía también influyó en el desempeño de los fondos de pensiones. Durante el 2025, un entorno de inflación contenida permitió al Banco Central de Costa Rica realizar ajustes a la baja en la Tasa de Política Monetaria (TPM), que cerró el año en niveles cercanos al 3,25%, lo que favoreció la valorización de los instrumentos de renta fija en colones.
Este escenario generó condiciones financieras más estables y abrió oportunidades para que los fondos se beneficiaran de tasas más bajas, siempre bajo una gestión que monitorea de forma constante los posibles cambios en el ciclo económico.
A todo esto, el tipo de cambio terminó favoreciendo a los afiliados. La tendencia apreciativa del colón frente al dólar a lo largo del año generó efectos distintos dentro de los portafolios de inversión y, dependiendo de la exposición de cada fondo a instrumentos en colones o dólares, reforzó la importancia de la diversificación cambiaria.
Esta combinación permitió equilibrar riesgos y mitigar el impacto de movimientos abruptos en el tipo de cambio.
“Tener una diversificación por moneda es importante, porque es una forma de no tener todos los huevos en la misma canasta. Así como la disminución en la tasa de política monetaria ayuda a valorarnos positivamente, la disminución en el tipo de cambio tiene un efecto contrario para la porción del portafolio que está en dólares”, explicó Marco Vargas, gerente general de BN Vital.
Más allá de los movimientos coyunturales del mercado, la clave está en contar con una administración que priorice la protección del ahorro y la generación de rentabilidad a lo largo de los años.
“Una buena pensión no depende de mercados perfectos, hay que entenderlo así”, aseguró Vargas.
La experiencia acumulada, el respaldo institucional y una gestión enfocada en el largo plazo posicionan a BN Vital como un actor relevante dentro del sistema de pensiones costarricense, con el objetivo de acompañar a los afiliados en una de las decisiones financieras más importantes de su vida: la construcción de su pensión.
La rentabilidad del fondo es variable, por lo que no se garantiza que las rentabilidades pasadas se mantengan en el futuro. La información de la rentabilidad puede encontrarse en la página de internet de la SUPEN: www.supen.fi.cr.”
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