El pasado sábado en Puntarenas, el guardameta del Saprissa, Abraham Madriz, vivió un momento muy emotivo con un niño cuando, al acabar el juego, este se le acercó a abrazarlo, y al final terminó regalándole su camiseta.
Previo al encuentro contra el Mixco de Guatemala, de este martes a las 8 de la noche, en el estadio Ricardo Saprissa, el morado fue consultado sobre cómo vivió ese momento especial en su joven carrera como guardameta titular del Monstruo.
“Fue un momento muy bonito, bastante espontáneo cuando vi que el niño entró al terreno de juego; yo a veces pienso que todos hemos sido niños, todos hemos tenido esa ilusión.
“Ese momento me lo llevo en el corazón y espero que él también”, agregó el portero del Monstruo sobre lo que vivió en el Lito Pérez el pasado fin de semana.
Este tipo de actos de admiración por parte del joven aficionado solo demuestran que Abraham vive un gran momento como titular del Saprissa.
“Siento que he ido creciendo. El torneo pasado fue de bastante aprendizaje, este también, pero estoy buscando consolidarme aquí en el Saprissa.
“Creo que partido a partido me siento más cómodo, y agradezco a mis compañeros y al cuerpo técnico que me han dado la confianza para poder seguir jugando”, respondió el dueño del arco de los tibaseños.
“Tuvimos la bendición de dejar el arco en cero el sábado pasado; por ahí es el camino a la victoria. En cuanto al liderazgo, debo entender mi rol, primero escuchar y después hablar. Primero me estoy centrando en aprender de los mayores para mejorar en mi liderazgo poco a poco”, respondió el portero ante la consulta sobre si ese rol de liderazgo en el equipo debe mantenerse y mejorar con el paso del tiempo.
