Con apenas 14 segundos de partido, Ander Barrenetxea anotó el gol más rápido en la historia de las finales de la Copa del Rey. Este tanto tempranero ante el Atlético de Madrid encaminó a la Real Sociedad hacia el título y marcó un hito en los juegos definitivos del torneo.
El conjunto del Cholo venía de dar la campanada luego de avanzar a semifinales de Champions League tras eliminar al Barcelona, rival al que también dejó en el camino en la instancia anterior de la Copa del Rey, no obstante y pese al empate de Ademola Lookman a los 19, no podrían levantar el título.
La Real se puso nuevamente adelante en la cuenta cuando, por medio de un penal en el cierre de la etapa inicial, Mikel Oyarzabal puso el 2-1.
En el tramo final del compromiso fue Julián Álvarez el autor del empate a dos que alargó la final hasta los lanzamientos de penal, ya que en el tiempo extra no pasó mayor cosa.
En la tanda de penales, el Atlético de Madrid tuvo como villanos a dos de sus figuras: Alexander Sorloth y Julián Álvarez. Ambos fallaron los primeros cobros, un error que le pasó factura a los de Simeone.
Pese a que Juan Musso logró detener un disparo de la Real Sociedad, los donostiarras se impusieron 3-4 para dejarse el título de Copa y el récord del gol más rápido en la historia de las finales.

