Andrés Mora.6 noviembre

Don Stanly Tellería tuvo un fin de semana intenso después de recibir la noticia de que su hijo Jostin, de 16 años, estaba convocado y debía ponerse a las órdenes de Wálter Centeno para el juego del domingo de Saprissa ante La U Universitarios en el estadio Rosabal Cordero.

La familia quedó encantado con el debut de Jostin y el muchacho se dejó la chema como recuerdo. Foto: Cortesía
La familia quedó encantado con el debut de Jostin y el muchacho se dejó la chema como recuerdo. Foto: Cortesía

Stanly también es de cepa morada, incluso es utilero de las ligas menores saprissistas (U-15, U-17 y alto rendimiento).

En la casa del chamaco no sabían si iba a jugar o no, pero el solo hecho de verlo en banca emocionaba mucho a su familia.

“El sábado me puso un mensaje, se me subió la presión porque he estado un poco delicado de salud y no puedo llevarme muchas emociones ni nada de esas cosas. Esto es un sueño por el que él ha luchado. La gente cree que es fácil, pero yo que trabajo con ellos, no solo con mi hijo sino con todos los muchachos, sé lo que se sacrifican, que se levantan temprano, que estudian, se prohíben muchas cosas para ser futbolistas”, contó.

La bronca para este vecino de Tres Ríos, pero que nació y creció en Cinco Esquinas de Tibás, es que los horarios de trabajo no le calzaban para estar en el estadio Eladio Rosabal Cordero junto a su hijo mayor (tiene dos más), pues la U-15 y la U-17 jugaban en San Carlos a las 11 a.m. y 3 p.m., respectivamente.

Jostin tuvo que ponerle bonito, tenía toda la experiencia de los académicos al frente. Fotos: Mayela López
Jostin tuvo que ponerle bonito, tenía toda la experiencia de los académicos al frente. Fotos: Mayela López

De hecho Jostin es parte de esa U-17, pero por supuesto que con el llamado de Paté la prioridad era la primera.

El último juego en la zona norte terminaba alrededor de las cinco de la tarde, justo a la hora que iniciaba el duelo de los tibaseños, pero también es cuando Stanly tiene más trabajo porque le toca recoger todas las cosas en el camerino.

“La verdad es que estábamos ansiosos, como yo soy el utilero tengo que ver con todo el mundo y ellos sabían que Jostin iba a estar en el partido. Se bañaron rápido, se montaron en la microbús y pasamos a comer, en el restaurante estaban dando el partido y cuando llegamos ya era el segundo tiempo", recordó.

“Conmigo estaban don Carlos Santana, que es el profesor de Jostin, y Vladimir Quesada. Nos quedamos y comimos ahí viendo el segundo tiempo, por eso lo pude ver”, agregó.

El momento que tanto esperó este orgulloso papá llegó cuando el reloj marcaba el minuto 74 de juego, Paté llamó al jovencito, llenaron la boleta y entró en el lugar del nicaragüense Byron Bonilla.

El joven volante ingresó con la chema número 30 al terreno de juego.

“Cuando Paté lo llamó y lo metieron la gente (los jugadores que estaban con él) comenzó a aplaudir y a hacer videos. Yo no estaba ahí, pero mi mente y corazón sí. Fue una sensación bonita, quedé como en shock, pero había esa energía bonita, fue una buena energía”, recordó Tellería, quien ya lleva cinco años breteando en la institución morada.

Stanly estaba muy feliz pues asegura que su hijo recibió un premio al esfuerzo ya que es un gran estudiante en el cole del Centro Entrenamiento Saprissa (CES) en Belén.

Apenas Stanly vio a su hijo le dijo que lo amaba y que tenía que ponerle mucho para mantenerse. Foto: Cortesía
Apenas Stanly vio a su hijo le dijo que lo amaba y que tenía que ponerle mucho para mantenerse. Foto: Cortesía

El papito recuerda cada madrugada, porque les toca levantarse a las 3:30 a.m. para llegar a tiempo al CES desde Tres Ríos, donde él se pone a trabajar y Jostin a entrenar y a recibir clases.

“Los compañeros y todos somos como familia, porque nos vemos a diario. La gente explotó de la felicidad, hasta nos abrazamos porque iba a entrar, pidiéndole a Dios que le fuera bien. Gracias a Dios así fue porque uno sabe todo lo que puede pasar", añadió.

Fue hasta eso de las 10 de la noche cuando Stanly y Jostin se vieron en la casa.

“Le dije que lo amaba mucho, que estaba orgulloso de él, que tenía que ponerle más, que le pidiera a Dios sabiduría e inteligencia para asimilar todos los retos que se vienen y que tomara buenos ejemplos como (Christian) Bolaños, (Roy) Miller o (Michael) Barrantes que lo han apoyado mucho”, dijo.

Recuerdo patrocinado por Mariano y Byron

El volante está bien apadrinado en el camerino, incluso Mariano Torres y Byron Bonilla le patrocinaron el recuerdo del gran día.

Hace tres años Stanly era el que estaba con el equipo de la máxima categoría, ahora es su hijo el que hace las primeras armas ahí. Foto: Cortesía
Hace tres años Stanly era el que estaba con el equipo de la máxima categoría, ahora es su hijo el que hace las primeras armas ahí. Foto: Cortesía

“Mariano Torres le dijo que como debutó se dejara la camiseta, que era para el recuerdo. Siempre todos devuelven las cosas, pero él tuvo ese bonito gesto, bueno fue entre Mariano y Byron que tuvieron ese bonito gesto, Bonilla también lo apoya mucho”, confesó el papá.

Además nos contó que este lunes le siguieron llegando los buenos consejos y reuniones.

“Le habló Barrantes, lo sentó y le dio buenos consejos, eso yo lo estimo mucho porque ante todo son seres humanos. Eso es bueno porque él es uno de los capitanes, le dijo que esté entrenando. Los jugadores insignia lo están apoyando”, señaló.