Luis Quirós.1 junio

Después de ganar la UNCAF con el Puntarenas FC en el 2006 y de destacar como uno de los líderes chuchequeros, al defensor Rafael Núñez le cayó encima el invierno más crudo de su carrera.

Núñez vivió el descenso con el Municipal Liberia en la temporada 2017-2018 y afrontó serios problemas económicos, los cuales enfrentó con entereza y decisión, al lado de su esposa, Mirla Navarro Cambronero y de su hijo, Matheo Núñez.

Tras superar el mal rato, el sol volvió a salir para el defensa en las filas de Jicaral que este domingo disputará la final ante Guanacasteca a las 11: 15 a. m., en el estadio de la Asociación Cívica Generaleña.

Núñez señala que durante toda su carrera todo lo bueno y lo malo que ha vivido le ha permitido crecer y saber que todos los días debe salir a ganar dentro y fuera de la cancha para salir adelante.

Rafa Núñez cumplió un juego más como capitán de Jicaral, en la final de ida de la Liga de Ascenso el domingo anterior en Nicoya contra Guanacasteca. Foto Jicaral Sercoba
Rafa Núñez cumplió un juego más como capitán de Jicaral, en la final de ida de la Liga de Ascenso el domingo anterior en Nicoya contra Guanacasteca. Foto Jicaral Sercoba

–¿Qué recuerda de esos días tan feos en Liberia?

Es cierto que había mucha angustia, pero aún así Dios me llevó por el camino adecuado y en mi casa nunca nos faltó la comida.

–¿Cómo afronta hoy su vida sabiendo que ya tiene un sueldo puntual?

Bueno, sin duda, el sol volvió a brillar porque siempre he tenido fe en Dios y aunque en segunda el sueldo no es como en primera, hoy mi familia está tranquila y todos los días lucho igual.

–¿Es cierto que Yendrick Ruiz es como un hermano para usted?

Claro que sí, porque forjamos una amistad verdadera cuando jugábamos en Puntarenas, lo que permitió que varias veces me tendiera la mano y por eso lo veo como un hermano. Inclusive cuando anota en donde esté jugando celebro los goles como si fuera míos y le pido a Dios que él crezca cada día más.

–¿Cumplió su sueño de jugar en el extranjero, pero este capítulo también se llenó de problemas?

Sí, pude jugar fuera de nuestro país, pero en el Deportivo La Concepción de Guatemala también hubo serios problemas con el dinero y me tuve que venir para que mi familia no sufriera más. Esa fue otra prueba de vida, pero juntos la sacamos adelante.

Rafael Núñez junto a su señora Mirla Navarro Cambronero y su hijo Matheo Núñez. Foto cortesía Rafael Núñez
Rafael Núñez junto a su señora Mirla Navarro Cambronero y su hijo Matheo Núñez. Foto cortesía Rafael Núñez

–¿Que pasó con esas deudas?

Por dicha en Liberia logramos recuperar la mayoría del dinero y eso por supuesto que me ayudó. En el caso de Guatemala, perdí la plata con el fin de conseguir mi libertad, ya que en ese preciso momento don Roy Barrantes de Jicaral me contactó y me ofreció venir al equipo. A partir de ahí todo comenzó a cambiar.

–¿Qué ha aprendido de todos estos golpes?

Todo enseña, por eso hoy que hemos logrado levantarnos, lo primero que uno debe procurar es ser cuidadoso y darlo todo por la casa. He conversado con mi familia un par de ideas para el futuro, pero estamos analizando todo con cuidado para hacerlo bien.

–¿Ya piensa en el retiro?

Tengo 35 años y sé que en algún momento llegará, pero por ahora estoy con mucha fuerza y debo luchar por el objetivo de ascender.

–¿En Jicaral también le ha tocado luchar?

En el campo deportivo sí, pero en lo económico no. Cuando arrancó el Clausura todos entendimos que la final se jugaba desde ese día y por eso salimos a cumplir con la frase de que las finales no se juegan, se ganan y así lo hemos vivido. Con el tema de la plata, la puntualidad del señor Barrantes y su gente es ejemplar y si Jicaral asciende se verá un gran proyecto.

La afición de Jicaral espera por fin celebrar este domingo, el ansiado ascenso a la primera división.Foto Jorge Castillo
La afición de Jicaral espera por fin celebrar este domingo, el ansiado ascenso a la primera división.Foto Jorge Castillo