Andrés Mora.8 diciembre
El pequeño Jimmy junto al gran Jimmy. Este vecino de Cuatro Reinas de Tibás va con todo al Morera. Fotos: Mayela López
El pequeño Jimmy junto al gran Jimmy. Este vecino de Cuatro Reinas de Tibás va con todo al Morera. Fotos: Mayela López

A sus 21 años de edad, el volante Jimmy Marín ha tenido que tomar dos grandes decisiones que le han permitido convertirse en pieza clave del Herediano en el apertura 2018, una fue abandonar el Saprissa y otra dejar de dormir tanto.

Marín debutó el 16 de agosto del 2015 en Primera División con Saprissa, pero las vueltas del fútbol lo llevaron a firmar con Herediano en mayo del 2016. Los florenses lo prestaron a Belén y tuvo la oportunidad con los rojiamarillos a partir de enero 2017.

Horas antes de salir hacia el hotel de concentración para el partido ante Alajuelense, Marín atendió a La Teja para hablar del buen momento que está pasando.

–¿Por qué deja Saprissa?

–Desde los cinco hasta los 16 años estuve ahí, después me fui para Heredia un tiempo, regresé a Saprissa, ahí debuté con Jeaustin Campos, luego decidieron mandarme a la segunda división diez meses, donde me fue muy bien. Después llegaron unos dirigentes al Saprissa que no se si me querían o no, o solo se tardaron, pero fue ahí donde entró Jafet (Soto) y tomé la mejor decisión, me siento muy contento ahí, me dieron la oportunidad y estoy muy agradecido con los directivos de Heredia por haberme abierto las puertas.

–¿Qué representa para usted que los saprissistas ahora se estén lamentando por dejarlo ir?

–Por ahí escucho algunos comentarios donde ellos hablan, tengo muchos amigos que juegan ahí y hablan conmigo, me dicen que los directivos se lamentan de haberme dejado ir, que no sabían lo que yo iba a hacer, que no estaban muy contentos por las decisiones que algunos habían tomado, pero así es el fútbol, es de oportunidades, de saber tomar decisiones y y tomé una y creo que ha sido muy buena porque he podido demostrar mi talento.

–¿Fue difícil tomar esa decisión?

–Son decisiones muy difíciles porque pasar de Saprissa, que es un equipo grande a otro, es complicado, algunos jugadores no las toman y prefieren quedarse en Saprissa, pero hubo cosas que pasaron, algunos comentarios que hacían de mí que hicieron que decidiera irme, yo sabía que si me iba, me iban a dar la oportunidad que quería y la he aprovechado.

–¿Es su mejor momento?

Sí, claro, ha sido el mejor torneo para mí, me he consolidado, he sido protagonista, he jugado bastantes partidos de titular. El primer torneo no jugué mucho porque estuve con la Sele sub-20, pero este siento que ha sido mi mejor torneo en primera división, ojalá cerrar siendo campeón.

–¿Entonces, el 2018 fue año duro al inicio, pero cerró con toda la pata?

–Claro, empecé con un bajón, pero gracias a Dios he venido subiendo, Dios me ha dado la oportunidad de ganar ahora el título de la Liga de Concacaf, que era un título que estábamos anhelando bastante y no era nada fácil. Igual pude debutar con la selección, ya había tenido la oportunidad el año pasado en la Copa Oro, pero no tuve el chance de debutar, y fueron momentos muy bonitos, que los había soñado desde pequeño y ahora viene un partido muy importante, vamos ganando, pero tenemos que estar tranquilos, quiero cerrar el año campeón de la liga nacional.

–¿Qué cambió para que en el segundo semestre del año le fuera tan bien?

–Yo levanté con la ayuda de Dios y también porque empecé a hacer cosas que no estaba haciendo, como por ejemplo entrenar extra. Yo me acuerdo que en el primer semestre salía de entrenar, me venía a la casa y me quedaba dormido todo el día, o pasaba saliendo a caminar y no descansaba bien, llegaba a los partidos cargado o igual no me cuidaba con el peso ni las comidas y eso afecta mucho, estar pasado de kilos o grasa.

Yo quise mejorar y sabía que tenía que hacer cosas diferentes para levantar el nivel, entonces empecé a ir al gimnasio y cuidarme con las comidas. También hago extras después del entrenamiento, tiros de esquina, tiros libres. Si uno le da al fútbol, él se lo devuelve.

–¿Cómo es su ambiente previo a estos juegos tan importantes?

–Ahorita que tenemos semana larga, lo que hago es ir a entrenar en la mañana, vengo a la casa y descanso, después me voy al gimnasio para mantenerme, eso me ha ayudado mucho a tener condición, paso la mayor parte del día haciendo gimnasio y después vengo a descansar. Me encierro mucho en mi cuarto, me pongo a ver series de Netflix, el teléfono no lo uso mucho porque siento que es una distracción, también veo partidos de Champions o liga italiana.

Estos días también tuve que ir a comprar el amigo secreto que estamos jugando y también otros regalos, todo eso lo hago y me llevo a mi mamá (Alexandra Vílchez) y mi hermana (Allison) que están conmigo todo el día y me apoyan, mi papá es porque está trabajando sino anda con nosotros.

Marín con el trofeo de mejor jugador de sub-21 del Verano del 2017 y el premio de mejor jugador revelación de la Liga Concacaf. Fotos: Mayela López
Marín con el trofeo de mejor jugador de sub-21 del Verano del 2017 y el premio de mejor jugador revelación de la Liga Concacaf. Fotos: Mayela López

–¿Y a quién le tocó en el amigo secreto?

–Cada quien puso su nombre en un papelito y lo que quería, hoy (ayer) en la cena los damos, es para unión del equipo que está motivado, unido y fuerte para el partido que viene. Me tocó Leo González, un gran jugador, gran persona y profesional, desde que llegué me ayuda bastante hablando y corrigiendo, me pone trabajos extras para mejorar, es un gran maestro, estoy muy agradecido con él, fue un honor darle en el amigo.

–¿Qué serie está viendo en Netflix antes de la final?

–Ahorita estoy viendo “The Last Kingdom”, pero me hablaron de Nicky Jam y ya la terminé. Me daba risa porque yo llegaba al camerino, me ponía los audífonos y me ponía a ver la serie mientras esperaba. Ahora cuando termine voy a ver Vikingos, ya tengo lista porque como tengo tiempo en la casa aprovecho, yo prefiero quedarme en la casa que andar en la calle.

–¿Todavía anda tranquilo en el mall o ya lo reconocen?

–Ahora sí me reconoce la gente, por ahí me hablan, me piden fotos o se me quedan viendo, o hablan entre ellos cuando voy pasando, yo voy caminando y vuelvo a ver y se me quedan viendo, escucho mi nombre, es algo bonito, es un sueño y cosas que suceden, hay que estar con los pies sobre la tierra, yo no me puedo agrandar, siempre le pido a Dios humildad.

–¿Cómo han alistado este partido?

–El camerino está muy unido, sabemos que la Liga se nos va a venir para el frente, tenemos que estar bien paraditos atrás, pero hay que salir a jugar nuestro fútbol que le hemos sacado mucho provecho. El ambiente va a estar pesado, pero ya tuvimos una experiencia en Honduras que hubo más personas y un ambiente más pesado, la cancha era más complicada. Pero eso casi no juega, tenemos que estar bien concentrados y disfrutar.

–Han mencionado mucho ese partido ante Motagua, ¿tan rudo estuvo?

–Sí, claro, el día del partido cuando íbamos para el estadio dejaron diez carros atravesados en la carretera sin chofer y sin nada solo era para que no pudiéramos pasar y ahí nos mantuvieron mientras quitaban los carros y toda la afición nos decía tiraba cosas. Ya en el estadio cuando salíamos a calentar nos decían de todo y tiraban papeles, botellas, de todo. Cuando terminó el partido los de seguridad estaban hablando entre ellos y el jefe de seguridad le estaba preguntando a otro, ‘¿cómo estuvo hoy la seguridad?' y le dijo ‘todo bien jefe solo hubo un muerto’, para ellos no era nada un muerto, gracias a Dios todo salió bien y no nos hicieron ningún daño.