Ricardo Silesky.8 abril
Sin importar si es morado o manudo, Venegas ha demostrado ser un profesional. Foto: Rafael Pacheco
Sin importar si es morado o manudo, Venegas ha demostrado ser un profesional. Foto: Rafael Pacheco

Si a mí alguien me tratara de “muerto de hambre”, por solo ganarme honradamente el arroz y los frijoles, no sé cómo reaccionaría, pero quedó claro que Johan Venegas lo hizo de la mejor forma: como un caballero.

El Cachetón demostró el sábado en la noche que es un crack dentro y fuera de la cancha, cuando no le siguió el juego a unos aficionados, al parecer, pasados de tragos, quienes desahogaron sobre él la frustración por un empate que les supo a derrota.

¿Qué hizo Venegas para merecer un calificativo así? Simplemente decidió cambiar de trabajo por razones que solo él y su familia conocen, un cambio que no le hizo ningún daño a la institución manuda. De paso, les recuerdo a los rojinegros que Jonathan Moya es un ejemplo similar, quiso cambiar de acera y nada pasa, sus razones tuvo y nosotros solo le agradecemos cuando defendió la morada.

Además, ¿cuándo Venegas ha tenido un gesto o una mala palabra en contra de la afición manuda? Incluso, recuerdo un clásico (28 de enero del 2018 en el estadio Nacional) en el que anotó y en vez de torear a los rivales corrió directo a celebrar con aficionados morados.

No sé, ni me interesa, si el Cachetón es morado o manudo, lo único que me importa es que es un profesional que entiende que debe defender a muerte el escudo que lleva sobre el pecho. Eso los saprissistas se lo agradecemos y por eso se ha ganado nuestro cariño.

Al ver las tomas del sábado, también se me vino a la mente cuando la Sele volvió del Mundial de Rusia, torneo en el que Venegas fue duramente criticado, pero para sorpresa de muchos, fue de los pocos jugadores que dio la cara ante los medios de comunicación, otro ejemplo de caballerosidad y valentía.

Ojalá los aficionados manudos hagan consciencia de sus acciones porque a final de cuentas al que dañaron fue a su propio equipo, que probablemente reciba una sanción a su estadio (también por el tema de las bengalas), mientras que Johan seguramente esa noche se fue muy tranquilo para su casa y durmió riquísimo sabiendo que se llevaron un empate de oro del Morera Soto.