Hace ocho años, Sianny Barrantes cumplió el sueño de tener una Vespa, pero para ella, su motico representa más que un medio de transporte.
Esta vecina de Zapote adquirió la joya italiana en el 2018, después de graduarse de la universidad. Era la moto que siempre había querido. Se enamoró de ellas cuando un amigo le enseñó a manejar.
Sianny tiene 33 años y cada vez que arranca a su “Manzanita”, como le llama a la moto, siente una conexión tan fuerte, que cuando atraviesa un momento difícil, salir a manejar le cambia por completo el ánimo.
LEA MÁS: De probar una moto prestada a correr con un misil: el chuzo de Marlon Ulate que impone respeto
Si quiere que su carro, al que tanto chinea y quiere, salga en La Teja, solo tiene que mandarnos un correo a redaccion@lateja.cr
Enamorada
La Vespa que tiene Sianny es del 2006 y desde hacía varios años había quedado flechada por este estilo de moto. Un amigo le enseñó a manejar motocicleta y se hizo una promesa: apenas se graduara de la U se iba a regalar una.
Esta periodista contó que la moto se la compró a un señor que vendía periódicos, luego de ver un anuncio en Facebook.
LEA MÁS: (Video) Un Datsun trasladó la pasión por los motores a toda una familia
“Comencé a buscar por redes sociales, fui a ver tres, pero la cuarta fue la que me enamoró y la compré. Lo que me gusta es que son motos muy buenas, muy seguras para manejarlas, es fácil conseguir los repuestos y si uno le da un buen mantenimiento, la puede llevar a cualquier lugar.
“Además, me encanta la estética, es una moto hecha de pura lata. Cuando la compré era roja, su descripción dice que era gris, pero ya le habían cambiado el color, sin embargo, la pinté rojo perlado, porque ese es mi color favorito”, comentó.
La “Manzanita” posee una franja blanca en el exterior y Barrantes contó que le lava muy bien las llantitas, para que ese blanco luzca impecable. Además, le cambió la lata del suelo, porque cuando la adquirió estaba muy herrumbrada.
LEA MÁS: El Chuzo “Transformer” que nació de dos carros está listo para batir barro
El motor es de 150 cc, posee los dos “cachetitos”, a los lados, la llanta de repuesto y también tiene un gavetero adelante. El asiento es negro y tiene las marchas en la mano, lo que llama la atención de la gente.
La más piropeada
La Manzanita provoca suspiros entre quienes ven este vehículo y todos los días, a Sianny le piropean su nave.
“La gente siempre me dice: ‘Uy, muchacha, qué moto más bonita’. Hay gente que cree que es una moto difícil de manejar, porque tiene las marchas en la mano, a diferencia de las modernas, que los cambios vienen en el pie.
LEA MÁS: De un sueño para su hijo a las sonrisas de sus nietos: una joya de dos ruedas
“La gente que sabe de motos le llama la atención que una mujer maneje este tipo de motos, por ser clásica. A mí me encanta viajar en ella todos los días, la uso para todo: para ir a trabajar, para hacer mandados.
“Y en algún momento de tristeza agarro la moto y soy la más feliz, porque hasta me cambia el semblante. Me siento orgullosa de tenerla, porque creo que he cuidado mucho de ella y eso habla muy bien de uno y del amor que tiene por las cosas”, destacó.
Esta apasionada por las motos ha recorrido distintos puntos del país con la Vespa. Le encantó llegar hasta Vara Blanca, en Heredia, y también fue a Puntarenas, con un grupo de amigos y en una oportunidad, hasta le salió un novio.
“Un día un señor me ofreció plata por ella y yo le dije que no hay dinero que pague el precio que le tengo a la moto y no se la vendí, porque para mí es un tesoro”, recordó.







