Luis Quirós.8 septiembre

El técnico de Grecia, Luis Diego Arnáez, comentó que todos son responsables de la majada que le pegó el Monstruo este domingo a Grecia, en la Joyita de La Sabana, donde se llevaron media docena de goles en el saco.

“Aquí todos somos responsables, jugadores, cuerpo técnico y este domingo es poco lo que podemos debatir del partido, porque estamos claros que fuimos ampliamente dominados desde el principio, aunque es un poco extraño lo sucedido porque nosotros pisamos el área de Saprissa a lo largo de los 90 minutos”, expresó Luis Diego.

Luis Diego Arnáez impotente ante el mal juego de Grecia y por ello la goleada recibida contra el Saprissa. Foto de jorge Castillo
Luis Diego Arnáez impotente ante el mal juego de Grecia y por ello la goleada recibida contra el Saprissa. Foto de jorge Castillo

El manejador de los griegos apuntó que no llorará sobre la leche derramada y toca ponerse a bretear rápido.

“El fútbol a veces no te da tiempo para lamentos porque ahora no podemos pedir que el juego contra Jicaral se juegue después, tenemos la obligación total de levantarnos y salir a ganar con claridad ese partido, porque así es esto”, expresó.

Arnáez considera que no aprovechar llegadas claras también les pasó factura.

“Cuando te marcan temprano, pero podés llegar, en este caso, al marco del Saprissa y no anotás, eso también te pasa factura y otro punto es que en defensa cuando perdíamos la pelota éramos superados, ellos llegaban a nuestra zona defensiva para golpearnos y no pudimos levantarnos”, manifestó.

El volante Marvin Angulo sigue sumando goles con el Monstruo, al llegar este domingo a 56 con esa chema. Foto de jorge Castillo
El volante Marvin Angulo sigue sumando goles con el Monstruo, al llegar este domingo a 56 con esa chema. Foto de jorge Castillo

El exjugador señaló sin rodeos lo que para él fue el principal problema griego.

“Les hice saber a mis jugadores que en la primera parte lo que más molestó fue el exceso de respeto hacia Saprissa y esto lo digo porque lo sentí cuando perdíamos pases fáciles en medio campo, teniendo el compañero cerca la pelota era entregada mal o bien el que recibía el servicio no lograba retener esa pelota”, dijo.