La organización Amnistía Internacional encendió las alarmas a pocas semanas del inicio del Mundial 2026, al advertir sobre los “graves riesgos” que enfrentarían tanto las poblaciones locales como los aficionados que asistan al torneo, especialmente en Estados Unidos.
El organismo sostiene que el país norteamericano, que albergará la mayoría de los partidos, se perfila como el “escenario de una crisis de derechos humanos” en el contexto actual.
Según el comunicado difundido este lunes, que acompaña el informe titulado “La Humanidad debe triunfar”, la situación responde en gran parte a las políticas implementadas durante el mandato del presidente Donald Trump.
“En el mandato del presidente Donald Trump, Estados Unidos, donde tendrán lugar tres cuartas partes de los partidos de la Copa del Mundo, es el escenario de una crisis de Derechos Humanos”, subrayó la ONG.
Preocupación por políticas migratorias y controles
El informe describe una “crisis” que está “marcada por políticas de inmigración discriminatorias, detenciones en masa y arrestos arbitrarios por agentes enmascarados y armados del Servicio de Control de la Inmigración y de Aduanas, del Servicio de Aduanas y Protección de las Fronteras y otras agencias”. En ese contexto, Amnistía Internacional advierte que la celebración de un evento global como el Mundial podría amplificar estos riesgos.
Uno de los puntos más sensibles señalados por la organización es la falta de garantías para quienes viajen al torneo. “A pesar del número asombroso de detenciones y expulsiones, ni la FIFA ni las autoridades (estadounidenses) han dado garantías a los aficionados y las poblaciones locales de que serán protegidas por perfiles étnicos y raciales, de redadas indiscriminadas y de detenciones y expulsiones ilegales”, afirmó Steve Cockburn, director del programa Justicia económica y social de la ONG.


