Karol Espinoza.21 enero

El defensor hondureño Henry Figueroa no deja de ser noticia, ya que este lunes en la noche se informó que el exjugador de Alajuelense firmó por un año con el Marathón de Honduras, mientras que en Tiquicia se le investiga por evitar hacerse un control doping el pasado 8 de diciembre.

Ese día, el defensa argumentó que se le había muerto la abuela- mamá, cosa que no era cierta, y la Comisión Antidoping de la Fedefútbol, liderada por Eduardo Alfaro, lo dejó jalar sin hacer la prueba.

Marathón anunció este lunes la contratación de Henry Figueroa. Fotografía: Twitter Marathón
Marathón anunció este lunes la contratación de Henry Figueroa. Fotografía: Twitter Marathón

Luego, el domingo 5 de enero, Figueroa dijo que unos sicarios lo intentaron matar en Tegucigalpa, que su carro recibió cuatro balazos y que salió corriendo a esconderse en un lugar.

La prensa hondureña informó que el chuzo en el que viajaba “Figue” era blindado, como insinuando que eso lo había salvado, pero no era verdad.

Este martes Jair Meza, portavoz de la secretaría de seguridad de Honduras, le confirmó a La Teja que siguen investigando el aparente atentado y aseguró que el carro en el que iba el jugador no estaba blindado.

“Se está llevando la investigación del supuesto atentado y se está tratando de desarrollar líneas e identificar personas, pero hay que aclarar que el carro no era blindado como dijo la prensa”, señaló Meza, sobre el suceso.

El portavoz agregó que el caso es “complejo” pues Figueroa viajaba solo, según declaró el futbolista, y en el lugar del supuesto hecho no hay cámaras que confirmen lo que dijo el exrojinegro, quien al parecer salió corriendo del auto y se refugió en un lugar cercano.

""Es parte de la investigación, hay avances, se está buscando mayor evidencia para determinar qué pasó y los posibles móviles", Jair Meza, portavoz de la secretaría de seguridad de Honduras.

Pese a eso, confirmó que el caso sigue abierto.

Cuando se dieron los hechos, Figueroa aseguró que estaba analizando irse de Honduras y pedir asilo en otro país por seguridad, pues según el jugador su familia estaba amenazada.

No obstante, el hecho de que se quede jugando en Honduras con el Marathón de San Pedro Sula genera dudas, pues entonces, ¿qué pasó con el peligro que corría él y su familia?

“Es parte del proceso, se está analizando (por qué decidió quedarse jugando en Honduras), es un caso complejo y lo estamos llevando con profesionalismo”, añadió Jair.

La complejidad se da, según Meza, por tratarse de una persona mediática, porque no es común que un futbolista se vea metido en un enredo así y también por lo que pasó en Costa Rica al evitar hacerse el control antidoping.