Diario Marca.6 junio

La Confederación Africana de Fútbol (CAF) decidió poner fin a la polémica final de la Champions africana del pasado 31 de mayo entre el Esperance de Túnez y el Wydad de Casablanca y ordenó repetir el partido en un terreno neutral.

El cuadro de Esperance de Túnez tendrá que devolver el título y jugar otra vez por él. Foto: Univision
El cuadro de Esperance de Túnez tendrá que devolver el título y jugar otra vez por él. Foto: Univision

El comité ejecutivo de la CAF se reunió en París y puso así fin a una polémica que ha tomado en Túnez y Marruecos carácter de drama nacional, según recoge la prensa marroquí.

La CAF considera que aquel partido no reunió las condiciones necesarias de organización y seguridad, y en consecuencia el Esperance debe devolver el trofeo otorgado aquel mismo día.

La fecha del partido será “después de la Copa de África de Naciones”, que se juega en julio en Egipto, aunque no se ha especificado el día concreto.

Los dos equipos, que habían empatado (1-1) en el partido de ida en Casablanca, estaban jugando la vuelta en Túnez; en el minuto 59′ de juego, cuando el marcador era favorable 1-0 para el Esperance, el marroquí Walid el Karti empató con un gol de cabeza.

El árbitro anuló el gol por supuesto fuera de juego, apoyado por los jueces de línea; ante ello, los marroquíes pidieron acudir al VAR, pero no funcionaba, y el árbitro mantuvo su decisión.

Tremendo desmadre armó el árbitro después de que el VAR no le funcionara. Foto: Univision
Tremendo desmadre armó el árbitro después de que el VAR no le funcionara. Foto: Univision

Los marroquíes se negaban a volver al terreno de juego y así, tras 90 minutos de suspensión, con agarrones y empujones entre los jugadores de ambos equipos, el árbitro decretó el final del partido cuando faltaban 30 minutos de juego y proclamó vencedor de la copa al Esperance, en una decisión inédita en los anales del fútbol africano.

Los jugadores del Wydad, equipo que por cierto ganó el campeonato de liga marroquí “Botola” por vigésima (20) vez en su historia, ni siquiera asistieron a la entrega del trofeo y abandonaron el campo en protesta por lo sucedido.

Con la decisión tomada, la CAF mantiene el resultado del primer partido y solo obliga a repetir el segundo.