Luis Quirós.8 septiembre

El Santos sacó tres puntos de oro del estadio Rosabal Cordero, al vencer este domingo como visitante 2-1 a Universitarios.

La victoria santista es meritoria, ya que durante 34 minutos jugó con un hombre menos, en la etapa complementaria, debido a la expulsión de Jason Ingram.

Con la obligación de sumar para alejarse del último puesto del torneo de Apertura y dejarles esa brasa a Limón FC, Universitarios salió con todo para no dejar entrar en el juego al Santos del técnico Johnny Chaves, que este domingo llegó a 511 partidos como técnico de primera división empatando en el sexto lugar de los entrenadores con más mejengas dirigidas con Carlos Watson.

Johnny Chaves celebró su partido 211 como técnico del Santos, sumando su triunfo 77 con los guapileños. Fotos: Mayela López
Johnny Chaves celebró su partido 211 como técnico del Santos, sumando su triunfo 77 con los guapileños. Fotos: Mayela López

Ese accionar de los celestes tuvo su premio al minuto 12 donde quedó en evidencia el talento de Diego Estrada, ya que metió un servicio perfecto para el joven goleador Anthony Contreras, que llegó para definir ante el achique del portero Douglas Forvis del Santos y clavar el 1-0.

Santos reaccionó con el golpe y ordenó mejor sus líneas, por lo que le bajó el ritmo a los académicos.

A Minor Díaz parecía que se le acaba el mundo, ya que no paraba de girar órdenes para que sus muchachos mantuvieran apegados al libreto planteado y el cual les dio la ventaja durante el primer tiempo.

En la etapa complementaria una vez más el orden táctico del Santos se hizo presente, por lo que el cuadro caribeño mejoró notablemente al punto de alcanzar el empate y posteriormente la victoria.

En el minuto 72, una falta fuera del área grande, le permitió a Starling Matarrita jalarse un cobro de tiro libre imposible para el portero Bryan Morales, quien no pudo impedir el 1-1.

La historia santista no terminaría ahí, porque en el minuto 88, el jamaiquino Maalique Foster le pegó a una bola de seguido y anotó el segundo gol guapileño, para doblegar a los locales.