Por: Sergio Alvarado.   9 agosto

El regreso del Santos a la Liga Concacaf fue tan breve como triste al quedar eliminado apenas en las primeras de tanteo ante el Portmore United de Jamaica al caer en penales por 7-6 este jueves.

Lamentablemente para los ticos se tuvieron que jugar la vida en los penales y con los nervios de punta por los errores cometidos en el duelo en Tiquicia en el que perdieron 2-1,

Ganar el juego de vuelta este jueves por el mismo marcador al final sirvió de poco, tanto nadar para morir en la orilla.

01/08/2018/ Partido entre Santos de Guápiles vs Portmore de Jamaica por la Liga de Campeones de CONCACAF en el estadio Nacional de Cost Rica / Fotografía: John Durán
01/08/2018/ Partido entre Santos de Guápiles vs Portmore de Jamaica por la Liga de Campeones de CONCACAF en el estadio Nacional de Cost Rica / Fotografía: John Durán

En Jamaica los guapileños no hicieron un mal partido y cuando estaba por acabar el primer tiempo ya estaban ganando 2-0 con justicia con los goles de Ronaldo Dinolis y Bryan López, lo que los metía en la siguiente ronda.

El cuadro santista enfocó la mejenga de la manera correcta cuando se llega con el agua hasta el cuello y salió a apretar al rival desde el inicio.

Primero, un gran centro de Reymond Salas acabó en la cabeza del Ronaldo panameño quien enderezó la pecosa para cambiarla de palo y hacer el 1-0 al 29’.

Con un solo gol no era suficiente, por lo que Santos apretó y consiguió el otro pepino al 42’ cuando López pescó un balón suelto que quedó en el área pequeña.

Lamentablemente aparecieron de nuevo los errores y Malick Foster, el número 10 del Portmore que fue una pesadilla en el duelo de ida, en la vuelta volvió a dejar su marca.

La alegría le duró poco al Santos, solo dos minutos tardó con el boleto a la otra ronda cuando cayó el gol local, luego de un remate que había sido rechazado.

Foster había perdonado al Santos minutos antes y lo hizo de nuevo en el segundo tiempo, la falta de tino a marco de los jamaiquinos llevó la cosa a penales.

Los penales fueron un reflejo de la serie, los ticos tuvieron el chance en la mano pero lo dejaron ir en el último suspiro. Cuando la serie estaba 4-4, Juan Diego Madrigal tuvo el chance de meter el quinto penal, pero lo mandó encima del marco y extendió la larga tanda.

El que fuera el último tiro era un fallo cantado al ver la cara de Reymond Salas quien era solo nervios y dudas, en su rostro soplaba que no llevaba confianza.

A la hora del tiro sus temores pudieron más y un muy flojo remate a la derecha se lo llevó el arquero jamaiquino Kemar Foster.

Así, de manera triste, se despieron apenas en la primera ronda de un torneo de un nivel ralito dos de tres equipos ticos, lo que tiene que servir de reflexión, a unos ni en este nivel les alcanza.