Una de las preguntas más repetidas por muchos al escuchar los planes del nuevo estadio de Liga Deportiva Alajuelense, es qué pasará con el Alejandro Morera Soto.
La gente se cuestiona si se venderá, lo dejarán como un segundo estadio, para ligas menores o hasta si se demolerá, pero en el club fueron muy sinceros al respecto cuando se les cuestionó.
“Todavía no está definido para la etapa de compra del terreno, todavía no está contemplado de ninguna forma qué pasará con el Morera”, indicó León Weinstok, tesorero de la junta directiva de Alajuelense.
El Morera Soto sigue siendo clave mientras el nuevo estadio toma forma
Dado que los manudos aún no han comprado el terreno de 16 hectáreas entre La Garita y El Coyol, no se mandarán al agua con ningún plan ni aún piensan en escenarios como este, dado que van paso a paso.
En la Liga no ponen plazos a nada, porque saben que si ocurre alguna traba de camino, se quedarían sin un lugar para jugar, entonces por eso son cautos.
“¿Qué es lo que pasa con el proyecto? Se estima que esté entre cuatro o cinco años, esperemos que no, pero pueden darse situaciones en el camino, no sabemos si de repente puede extenderse a seis y el equipo tiene que seguir jugando, tiene que seguir compitiendo bien y el Morera es parte esencial de eso“, agregó.
El peso histórico y emocional del Morera en la decisión final
Alajuelense juega en el Morera Soto desde hace 86 años, por lo que el sentido de pertenencia y apego a “La Catedral” es muy grande, pero con el tiempo y el crecimiento del club, su afición y socios, la casa se hizo pequeña, por eso la decisión de la mudanza.

