A sus 30 años y con apenas dos de trayectoria en el automovilismo profesional, Sergio Solís ha logrado consolidarse como una de las figuras más prometedoras de la categoría Super GT en Costa Rica.
Al mando de un Porsche 911 GT3 Cup, un vehículo de fábrica diseñado exclusivamente para la competición, el piloto del equipo SYS lidera actualmente el Campeonato Nacional, tras haber alcanzado la pole position (primer lugar) y el triunfo en fechas recientes, reafirmando que su ascenso en las pistas es tan veloz como el motor de 460 caballos que conduce.
La pasión de Sergio por la velocidad no es casualidad, sino el resultado de un legado familiar que nació en el taller de enderezado y pintura de su padre, empresa con más de tres décadas en el sector automotriz.
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Lo que comenzó como un sueño postergado de su progenitor se convirtió en un proyecto profesional junto con su hermano Michael.
Para Sergio, el automovilismo dejó de ser un pasatiempo para transformarse en una disciplina de alto rendimiento que exige entrenamientos en simulador tres veces al día, sesiones semanales de kartismo y un riguroso acondicionamiento físico.
Inicio muy rápido
Este apasionado por los motores recordó que en la familia la adrenalina le corre por las venas y el inicio en esta disciplina fue muy rápido.
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“Todo ha sido muy rápido porque comencé hace 2 años en el automovilismo; el año pasado fui campeón, este año estoy corriendo en el GT Challenge de las Américas, y en diciembre logré correr las Tres Horas y ganamos también.
“Siento que más bien hemos logrado mucho más de lo que deberíamos, y mi sueño sería continuar en GT Challenge de las Américas, ojalá ser campeones en algún momento y también competir en diferentes pistas del mundo, ya sea Estados Unidos, Europa o Sudamérica, que tienen pistas de primer nivel que son un sueño para todo piloto”, contó.
Solís contó las características de esta nave, un auto potente y liviano, que posee desde el 2024.
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“Es un Porsche 2016. Es un 911, motor 3.800 cc. Es un carro fabricado solo para carreras, trae caja secuencial. El auto no puede circular en pistas normales, solo en pistas de automovilismo.
“No tiene aire acondicionado, no tiene nada de lo que conocemos en un carro de calle. Solo es la carrocería, el motor y la caja lo que tiene para correr. Es muy diferente a lo que vemos en la calle, pero sí es el mismo desempeño que ya trae de fábrica. Este carro tiene 460 caballos de fuerza, viene mucho más liviano que un carro de calle, pesa 2.900 libras ya con piloto y con gasolina. Entonces sí son vehículos muy ágiles en lo que es pista”, afirmó.
Sergio, su hermano y su familia se dedican desde hace años al negocio automotriz.
“Tenemos una empresa familiar que es de enderezado y pintura, que se llama como el equipo: SYS. Es una empresa que tiene más de 32 años de estar en el mercado. Contamos con un simulador, que es algo que nos demanda mucho tiempo. Entrenamos tres veces al día, todos los días.
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“También entrenamos en kartismo todas las semanas, acondicionamiento físico y demás, también todos los días. Entonces sí es una dedicación de día a día lo que se necesita para estar a un buen nivel”, dijo.
Sergio resumió la sensación de conducir esta joya alemana.
“Anteriormente, estuve en cuadricross, motocross, y me ofrecieron participar en automovilismo. Fuimos a hacer las pruebas y nos gustó. Ya vimos que era algo como que ya lo traíamos y por eso se me hizo fácil desde el inicio, porque siempre hemos tenido un poco de conocimiento en motores y demás.
“Y ahora lo practicamos como deporte profesional, entonces le hemos dedicado el tiempo necesario y todo lo que conlleva, porque lleva demasiado entrenamiento y mucha preparación”, expresó.

