Andrés Mora.24 julio, 2019

Ahora sí, Saprissa ganó y la victoria 3-0 ante el Municipal de Pérez Zeledón tuvo un gran sabor a Paté.

Este es el primer triunfo del Monstruo en el Apertura 2019, justo lo que necesitaba para respirar tranquilo y que el alma le volviera al cuerpo después de la derrota del sábado pasado en la fecha uno ante San Carlos.

Mejor no le pudo haber ido a Wálter consiguiendo esta victoria en el Ricardo Saprissa. Foto:Rafael Pacheco
Mejor no le pudo haber ido a Wálter consiguiendo esta victoria en el Ricardo Saprissa. Foto:Rafael Pacheco

Los morados pudieron darse unos buenos gustos, primero ver cómo Rándall Leal anda poniéndole ganas y jugando bonito, un Manfred Ugalde mostrando su olfato goleador con apenas 17 años y para terminarla de hacer, con Aarón Cruz bastante seguro en el marco.

Los chamacos le respondieron como los grandes a Centeno en esta ocasión.

FUENTE: UNAFUT.    || Diseño:Francela Zamora / LA TEJA.

Y eso que la mejenga en la Cueva no empezó con un buen panorama para los de casa, porque Alexánder Robinson jugó solamente un minuto. Se resintió de un tirón en su pierna derecha y pidió cambio para darle campo a Jeylon Hadden.

Tampoco fue que los Guerreros del Sur fueron un jamón, llegaron a hacer su típico fútbol y tuvieron bastas opciones para anotar, pero fallaron a boca de jarro.

Justamente fueron los primeros en tocar la puerta al minuto 10, cuando estuvieron muy cerca de abrir el marcador.

Jeikel Venegas se escapó por izquierda y centró para que Ángel Tejeda matara, pero el delantero catracho no le llegó.

Un tirón sacó a Robinson con apenas un minuto de partido jugado. Foto:Rafael Pacheco
Un tirón sacó a Robinson con apenas un minuto de partido jugado. Foto:Rafael Pacheco

La reacción del Sapri fue espectacular e inmediatamente se fueron al ataque y tres pases después ya estaban celebrando la primera anotación.

Cruz se la puso a Michael Barrantes, el volante hizo lo mismo para Esteban Rodríguez, quien se la puso como con la mano a Suhander Zúñiga.

El excarmelo entró solo y definió de zurda para abombar las redes ante la salida de Bryan Segura.

Venegas siguió metiendo en problemas a la defensa morada, pero nada que encontraba el camino al gol.

Incluso, al minuto 23, Pérez pudo igualar la acciones con un jugadón. Fue un tiro libre planificado que terminó en una chilena de Kenny Cunningham. Cruz, a una mano, desvió el que, probablemente, iba a ser el gol del campeonato, aunque apenas estemos en la fecha dos.

Los tibaseños respondieron con un derechazo de Marvin Angulo al poste.

Y otra vez después de un casi gol generaleño, Saprissa se fue soplado al ataque y con un gran pase filtrado de Barrantes, Manfred arrancó desde media cancha, le metió cuerpo al defensor y definió rastrero para pasarle la bola entre las piernas a Bryan y poner el 2-0.

Lo gritó con todo Suhander, si primer golcito del torneo con la chema morada. Foto:Rafael Pacheco
Lo gritó con todo Suhander, si primer golcito del torneo con la chema morada. Foto:Rafael Pacheco

No hubo tiempo para más. Eso sí, la S tuvo tanta suerte que terminó con los 11 jugadores en la cancha, porque si Allen Quirós aplica drásticamente el reglamento, Ricardo Blanco y Luis José Hernández no debieron terminar en el terreno de juego.

Esta sonrisa del chamaco Ugalde vale oro, ahí el Monstruo tiene un jugadorazo. Foto: Rafael Pacheco
Esta sonrisa del chamaco Ugalde vale oro, ahí el Monstruo tiene un jugadorazo. Foto: Rafael Pacheco
Pérez Zeledón parecía Saprissa

Pérez Zeledón parecía al Saprissa de Paté que tanto disgusto dio a los tibaseños, porque corría riesgos, lo agarraban mal parado, le anotaban y cuando atacaba no aprovechaba.

Al minuto 47 pudo recibir otro gol, pero Suhander se lo comió, a pesar de estar solo frente al marco.

Bryan salvó muchos goles pero no podía con todo. Foto:Rafael Pacheco
Bryan salvó muchos goles pero no podía con todo. Foto:Rafael Pacheco

En ambos marcos hubo buenos chanches para más goles, pero solo llegó uno más y otra vez Ugalde.

Manfred selló su doblete después de un gran pase de Suhander que lo dejó frente al portero generaleño, al que otra vez con un gran toque dejó viendo para el ciprés.

Paté podrá dormir en paz, su equipo le respondió en la cancha y ganó contundentemente, tal como le gusta a la mitad del país que gane su equipo.