Wílmer López es uno de esos personajes del fútbol nacional que se ha ganado el cariño de aficionados más allá de los colores de Alajuelense y ahora, como asistente técnico de la Selección Nacional, el Pato tendrá que dejar de lado su corazón liguista cuando le toque visitar los estadios del país para apoyar el trabajo de Bryan Ruiz al frente de la Tricolor.
El exmundialista de Corea y Japón 2002 reconoció que agradece el cariño que recibe de las diferentes aficiones y aseguró que, en esta nueva etapa, hay algo que está por encima de cualquier rivalidad: la bandera de Costa Rica.
Este domingo, López no podrá ir al clásico entre Saprissa y Alajuelense, que se jugará en el estadio Saprissa, porque tiene un importante compromiso personal, pero sabe que en algún momento deberá visitar la Cueva y le gustaría que fuera en un duelo entre los equipos más importantes del país.
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Agradecido
Durante la presentación del cuerpo técnico de la Sele, Wílmer agradeció el cariño que por años le han tenido aficionados de distintos equipos, pero ahora, el objetivo es unirse por la camisa azul, blanco y rojo.
“Creo que si hay una cosa de las que les agradezco a las aficiones, en general, es el trato hacia mi persona. Uno tan liguista y lo sigo siendo, pero ahora estamos en el equipo de todos. No hay color, esta es una sola, la bandera de Costa Rica.
“Está el clásico del domingo, pero no puedo ir, porque mi esposa cumple 50 años, el mismo día del partido y voy a estar con ella y entre lo poco que hablamos, el domingo va a ir Bryan con Christian (Bolaños), y Bryan y yo iremos el sábado a Grecia, al partido entre Sporting y Herediano.
“En algún momento me tocará ir a ver a Saprissa; ojalá sea un clásico e iré a disfrutarlo, pero ahora hay que dejar de lado a los aficionados y concentrarse en la Selección”, comentó.
¿Cómo toma la oportunidad?
“Me siento muy halagado por las palabras que dijo Bryan hacia mi persona. El compromiso es ayudar al país futbolísticamente hablando, conseguir los objetivos que nos hemos planteado y aquí estamos todos para colaborar, que Bryan guíe el barco y ojalá llevarlo a buen puerto.
“Dejar el equipo femenino de Alajuelense fue una decisión difícil, porque estaba muy bien, pero es un reto muy lindo, increíble, ¿quién no lo sueña? Escuchar a Byan decir que tenía como 12 o más candidatos para el puesto de asistente y ser uno de ellos me hace sentirme más comprometido”, recalcó.
El Capi y ahora técnico de la Selección no ha escondido que Wílmer es su ídolo y el exjugador rojinegro se sintió halagado.“Es un halago, solo tengo palabras de agradecimiento, ahora me toca responderle a él, con la confianza, respaldo, credibilidad, en la función que me vaya a poner, tratar de hacerlo de la menor manera.
“De mi parte tendrá una persona leal, honrada, honesta, que siempre le estará cuidando las espaldas. Recuerdo que le puse varios goles, ahora me toca asistirlo en la parte técnica, táctica y ayudarlo a que tome buenas decisiones, llevar al equipo a triunfar”, destacó.



