Laura Fernández, la candidata del Partido Pueblo Soberano, y heredera de Rodrigo Chaves, ganó las elecciones de Costa Rica de manera contundente, pero, ¿quién es la que será la próxima presidenta del país?
Laura se dio a conocer en el gobierno de Rodrigo Chaves, en el que se desempeñó, primero, como ministra de Planificación y luego como ministra de la Presidencia, para ocupar el cargo que dejó Natalia Díaz tras su renuncia.
Puntarenense de corazón
Nació el 4 de julio de 1986 en el Hospital Monseñor Sanabria en Puntarenas. Tiene 39 años.
Sus papás se llaman Jorge Fernández y Doris Delgado. Tiene dos hermanos: Karol y Marco.
Vivió su infancia en El Barón de Esparza; luego ella y su familia se pasaron a vivir a Pavas, San José. Entrando a la edad adulta, se trasladó a vivir a Alajuela y, actualmente, vive en Cartago.
Le gusta pescar y la comida típica costarricense.
Está casada con Jeffrey Umaña y tiene una hija de tres años, llamada Fernanda, a la que ama con todo su ser.
Graduada de la UCR
Fernández fue formada en la Universidad de Costa Rica. Destacó desde sus inicios como licenciada con honores en Ciencias Políticas. Recibió, por dos años consecutivos, el galardón al mejor promedio del Sistema de Estudios de Posgrados de la misma institución.
Esta base académica ha sido el motor de su carrera como investigadora y consultora experta en temas de empleo público y reforma administrativa.
Como magíster científica en Políticas Públicas y Gobernabilidad Democrática, Fernández no solo representa la continuidad del gobierno actual, sino que también quiere encabezar una reforma profunda del aparato estatal a la que muchos se oponen.
Tiene experiencia en la función pública
La candidata oficialista asegura que posee un conocimiento “desde adentro” del Estado costarricense, con 16 años de ejercicio profesional en tres niveles de gobierno: Municipal, Legislativo y Ejecutivo.
Antes de ser ministra en el gobierno de Chaves, fue investigadora en el Ministerio de Planificación y Política Económica en dos temporadas, primero del 2018 al 2020 y luego en el 2022.
También fue directora de Planeamiento Estratégico en la Municipalidad de Cartago (2020-2021).
Tiene experiencia en temas de la Asamblea Legislativa, porque trabajó en el Congreso como directora de Asesoría Parlamentaria del 2014 al 2018, cuando recabó experiencia en la formulación de proyecto de ley, así como la atención del plenario legislativo y comisiones como Reforma del Estado y también la de Ingreso y Gasto Público.
Antes de eso ya había tenido un primer acercamiento con el Ministerio de Planificación y Política Económica. Ocupó cargos como investigadora en Modernización del Estado y jefa de la Secretaría Sectorial de Empleo Público.
Fue consultora de la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GIZ) para el programa de Reforma del Estado (2008-2010).
También tiene experiencia como docente universitaria.
Una figura polémica
En su paso por el gobierno de Chaves, Fernández se convirtió en una figura polémica por participar de los ataques del mandatario contra otros poderes y funcionarios.
Durante su campaña electoral fue criticada por no tener apertura con medios de comunicación críticos del gobierno. Declinó entrevistas y debates, por lo que fue cuestionada por los demás aspirantes a la presidencia.
Su estilo político es similar al del mandatario Chaves: confrontativo, de crítica y poco diálogo. Evade los cuestionamientos y alza la voz.
Uno de los puntos más polémicos de su campaña ha sido la propuesta de aplicar un estado de excepción en caso de ser necesario.
Ese estado permitiría al Poder Ejecutivo levantar las libertades individuales como la libertad de tránsito, la libertad de reunión, la libertad de expresión; incluso permitiría que la policía ingrese a cualquier casa sin necesidad de tener la orden de un juez.
Fernández también ha mostrado interés en promover una reforma constitucional para permitir la reelección presidencial continua.




