Patricia Navarro, exministra de Comunicación, y su esposo, Juan Pedro Cabrera, están viviendo una complicada situación económica que los ha hecho pensar hasta en vender la casa.
Desde que Navarro denunció una serie de presuntos hechos irregulares que se estaban dando en Casa Presidencial, con el manejo de dineros entregados por el BCIE, y dio a conocer los audios que grabó con su celular en reuniones en las que estuvo presente el presidente Rodrigo Chaves, y en los que se escucha al mandatario pedir “cariñitos”, su vida se ha puesto cuesta arriba.
Ella contó que, después de que todo salió a la luz, su esposo fue despedido del Cuerpo de Bomberos; trabajó ahí 28 años.
Hace unos meses, en una comparecencia que se llevó a cabo en la Asamblea Legislativa, Mónica Araya, expresidenta del Instituto Nacional de Seguros (INS), relató que Juan Pedro fue despedido por orden de un funcionario del despacho de Casa Presidencial, lo que terminó de confirmar la influencia del mandatario en lo que ella y su esposo están viviendo.
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“Desde que dejé de ser contratada como profesora universitaria en instituciones de enseñanza superior privadas —por presuntas presiones de Zapote— y desde que mi esposo fue despedido a solicitud de un asesor presidencial —denunciado por la expresidente del INS, bajo juramento, ante la Asamblea Legislativa—, hemos hecho malabares para sostener la economía familiar.
“Hemos vendido pan, yo he ofrecido mis cuadros en acrílico, he redactado algunos discursos para personas prominentes, he organizado pequeñas actividades… todo con tal de obtener recursos para salir adelante… Mi reducida pensión de ¢300 mil no alcanza", contó la exministra.
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Juan Pedro ha tenido problemas de salud
Patricia contó a La Teja que su esposo ha tenido serios problemas de salud y siente que se han agravado por la complicada situación que están viviendo, ya que les genera mucha presión.
“Mi esposo tiene una hiperplasia prostática. Ha sido un martirio en la Caja que lo operen. Tiene el problema de la próstata, unido a las piedras en los riñones que le bajaron a la vejiga; de ahí se le formó un cuadro muy difícil que lo llevó a estar hospitalizado el año pasado.
“Viene con infecciones recurrentes porque, al no poder vaciar completamente la vejiga, porque la próstata está muy agrandada, los orines quedan ahí y son caldo de cultivo para infecciones, pero no han hecho nada, está en lista de espera. Queríamos operarlo por privado, pero es que son ¢4 millones que no tenemos", relató Navarro.
La periodista dice que desde que se destapó todo el tema de los audios no ha podido conseguir trabajo, por más puertas que ha tocado.
“Estamos buscando vender la casa porque nuestro hijo nos ayuda, pero es mucha plata, son 1200 dólares al mes y bueno, no podemos pedirle tanto sacrificio”, manifestó la exministra.
Ella y su esposo se han puesto a vender panes, cuadros, y con eso se ayudan para ir saliendo, pero están a la expectativa de lo que pasará el próximo domingo en las elecciones presidenciales porque, dependiendo del resultado, podrían tomar la decisión de dejar el país.
Un voto pensado y basado en la información
Patricia dice que votar es una responsabilidad y se debe tomar muy en serio.
“La gente tiene que pensar en que si esta gente (el gobierno de Rodrigo Chaves) ha hecho lo que ha hecho, a vista y paciencia nuestra, con los frenos y contrapesos que tenemos: con una Contraloría que está al tanto de lo que se está haciendo, con la Procuraduría, con un fiscal general que está haciendo lo suyo y con todo lo que la prensa ha publicado, ¿qué no harán en un segundo gobierno, empoderados? Tenemos que pensar la Costa Rica que queremos”, dijo Navarro con voz cortada.
“Me agobia mucho el discurso lleno de violencia desde casa presidencial... Ellos siguen alimentando el odio, la violencia, la polarización y eso es lo que a mí me preocupa. Para mí esto ha tenido un precio altísimo y no quisiera que nadie más pase por una cosa así”, expresó.
“Le pido a la gente que abra los ojos”
Navarro dice que, a pocos días de las elecciones presidenciales, es necesario que la gente entienda lo mucho que está en juego.
“Le pido a la gente que abra los ojos, que vea el gobierno que tenemos, vean los índices tan terribles de criminalidad, homicidios, cómo se ha recortado el gasto en inversión social, cómo estamos con la Caja, es una cosa impresionante. Yo no quisiera vivir en un país donde no hay derechos, donde la gente no puede vivir con dignidad, donde la gente viva con miedo o viva amenazada... Espero que la gente reaccione.
“No importa si usted es chavista o laurista o como sea. Todos vamos a sufrir las consecuencias de las decisiones que tomemos y eso es lo que a uno le asusta”.




