Mientras las fuertes lluvias siguen causando inundaciones y afectaciones en diferentes comunidades del Caribe de Costa Rica, hay un grupo de personas que no se detiene: los cruzrojistas, quienes trabajan día y noche para llegar hasta quienes necesitan ayuda.
Desde el sábado, sectores como Talamanca, Valle de La Estrella, Limón, Batán y Siquirres han reportado inundaciones, lo que ha obligado a los cuerpos de emergencia a movilizar una gran cantidad de recursos para atender las situaciones que se presentan.
Los socorristas no solo han tenido que rescatar y evacuar personas. También se han puesto manos a la obra para ayudar a animales de compañía que han quedado atrapados o aislados por el agua.
Mariano Gómez, jefe de Respuesta de Desastres de la Cruz Roja Costarricense, explicó que el operativo ha requerido una importante movilización de recursos para atender las solicitudes de ayuda.
“Hemos hecho una movilización muy grande de recursos para poder dar abasto con las personas que piden ayuda en las inundaciones, especialmente para apoyar a personas rescatadas que se quedan aisladas o bien evacuación que requieren el apoyo de la Cruz Roja Costarricense. En rescate y evacuaciones también hemos apoyado con el tema de animales de mascotas”, dijo Mariano.
No importa la lluvia, ellos siguen adelante
Mientras muchas familias buscan ponerse a salvo, los cruzrojistas deben enfrentarse a las mismas condiciones difíciles para llegar hasta ellas.
El agua, las comunidades aisladas y las condiciones complicadas no han impedido que los equipos de emergencia continúen desplazándose para atender los llamados.
Las imágenes compartidas por la Cruz Roja muestran parte de ese trabajo, incluido el rescate de perritos que también quedaron en medio de las inundaciones.
Para los socorristas, cada llamado representa una nueva misión. Ya sea una familia que necesita ser evacuada, una persona que quedó aislada o un animal que necesita ayuda, los equipos se movilizan para tratar de ponerlos a salvo.
Por eso, en medio de las inundaciones que han golpeado al Caribe, los cruzrojistas se han convertido en una de las caras más visibles de la solidaridad: trabajando durante horas, enfrentando el agua y las condiciones adversas para que más personas y animales puedan estar en un lugar seguro.










