Trabajar bajo el sol, cargar abono y llegar a casa sin fuerzas no ha sido excusa para Steven Parrales Ortiz. A sus 22 años, este joven vecino de Batán de Limón se convirtió en inspiración para miles de personas luego de que un video suyo se volviera viral en TikTok y mostrara una realidad que muchos viven, pero pocos se atreven a contar.
Desde hace cuatro años, trabaja en una bananera de la zona, cumpliendo jornadas exigentes que implican aplicar fertilizantes, caminar largas distancias y enfrentar el desgaste físico propio del trabajo agrícola. Sin embargo, cuando termina el día, Steven no se detiene: cambia las botas por los cuadernos y continúa persiguiendo un sueño que tiene claro desde hace tiempo, convertirse en maestro de escuela.
“La verdad no es fácil. Hay días en que el cansancio pesa mucho, pero cuando uno tiene claras las metas, aprende a acomodarse y a seguir”, contó Steven a La Teja, medio que lo contactó tras la repercusión que tuvo su historia en redes sociales.
Un ejemplo que nació en casa
El valor del esfuerzo no llegó solo. Steven empezó a trabajar formalmente a los 18 años, pero desde niño aprendió que nada se regala. Su papá, quien también ha pasado prácticamente toda su vida en la bananera y está a pocos años de pensionarse, le inculcó desde pequeño la importancia de ganarse la vida con honestidad y disciplina.
Ese ejemplo fue clave para que Steven entendiera que, aunque el camino fuera duro, rendirse no era opción. Hoy, ambos comparten no solo el trabajo, sino también el orgullo de ver cómo el sacrificio empieza a dar frutos.
Ni una operación lo detuvo
Su historia también tiene obstáculos que pusieron a prueba su determinación. Cuando aún estaba en el colegio, Steven sufrió una lesión grave en la rodilla mientras practicaba fútbol. La operación fue compleja: ligamento cruzado y meniscos. El proceso de recuperación tomó más de un año.
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Nos contó que le tocó graduarse del colegio usando muletas, decidido, sin quedarse atrás. Tiempo después de recuperarse, tomó una decisión que marcaría su vida: empezar a trabajar en la bananera y, al mismo tiempo, iniciar la universidad.
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Actualmente cursa la carrera de Educación para convertirse en maestro de escuela. El avance no ha sido rápido, pues la carga laboral le ha obligado a llevar pocos cursos por cuatrimestre, pero ya está en la recta final. Si todo sale como espera, se graduará a mediados del próximo año.
Apoyo que impulsa
Steven vive con sus papás y es el menor de la familia. Su hermana vive a la par con sus hijos, y él suele ayudar a sus sobrinos con tareas, trabajos escolares y lo que esté a su alcance. Su mamá, ama de casa, ha sido otro pilar fundamental en este proceso.
El respaldo no se queda solo en casa. Tanto en la universidad como en la bananera su esfuerzo ha sido reconocido. Profesores, compañeros y jefes lo motivan constantemente y destacan su compromiso.
“Más bien dicen que ya casi soy maestro y que no me vaya a olvidar de ellos”, contó entre risas.
Un mensaje que caló hondo
Para Steven, el impacto del video viral va más allá de la fama momentánea. Él sabe que su historia conectó porque representa a muchos jóvenes que sienten que estudiar y trabajar al mismo tiempo es imposible.
“A veces uno cree que nadie ve el esfuerzo que hace, pero siempre hay alguien viendo. Yo vengo de una zona rural y trabajo duro todos los días, estoy a punto de cumplir mi sueño. Si yo puedo, otros también pueden”, aseguró.
El joven reconoce que en muchas comunidades del Caribe hay muchachos que terminan el colegio y, por necesidad, se quedan únicamente trabajando, sin imaginar que pueden aspirar a algo más. Por eso insiste en que estudiar, aunque cueste, sigue siendo una herramienta para abrir puertas.
“Tal vez no todos tengan las mismas oportunidades, pero rendirse no es opción. Hay que aprovechar lo que se tiene, apoyarse en la familia y no perder el enfoque”, afirmó.
Mientras llega el día de su graduación, Steven sigue madrugando, trabajando bajo el sol y soñando con el aula que algún día será suya. Su meta es clara: ser un maestro que entienda a sus estudiantes, porque él mismo sabe lo que significa luchar todos los días por un futuro mejor.








