La modelo y exreina de belleza Ingrid Solís fue blanco de duras críticas luego de compartir en sus redes sociales unas fotografías en las que presumía orgullosa su “bam bam”.
Aunque la mayoría de reacciones fueron positivas, hubo dos comentarios que colmaron la paciencia de la puriscaleña y exesposa del técnico del Saprissa, Hernán Medford.
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“Buen silicón”, “mae, doña Yaya, que no se arrime a un encendedor” fueron los comentarios que provocaron que Ingrid reaccionara públicamente a través de siete historias en Instagram.
“Para mí eso es un piropo”
Lejos de mostrarse ofendida, Solís dejó claro que ese tipo de opiniones no la afectan como muchos creen.
“¿Qué sentirán las personas que hacen este tipo de comentarios? A ver, yo no me siento ofendida; al contrario, para mí es un piropo”, afirmó la Mrs. Universe Costa Rica 2018.
Ingrid fue transparente al reconocer que tiene implantes “hasta de dientes”, pero defendió que en los glúteos no tiene nada, por ahora. Eso sí, no descartó operarse en el futuro.
“Si de aquí a mayo mis glúteos (usó otra palabra) no crecen como yo quiero, sí me los opero”, confesó. Sin embargo, recalcó que ese no es el verdadero problema.
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El verdadero mensaje: no regar odio
“Si usted no tiene nada bueno que decir, no diga nada. No es necesario andar regando odio y veneno detrás de una pantalla”, sentenció.
La modelo explicó que decidió alzar la voz porque estas personas son reincidentes en ese tipo de comentarios.
“Ustedes saben que yo soy cero peleona, cero de exponer estas situaciones, pero hay que hacerlo. A mí no me afecta ese comentario; más bien me incita a seguir haciendo las cosas como las estoy haciendo, porque estoy viendo resultados”, aseguró.
Solís también hizo énfasis en que no todas las personas tienen la misma fortaleza emocional.
“Hay personas más sensibles y este tipo de comentarios les afecta. De esto están llenas las redes sociales”, lamentó.
Cuestiona la vida de los haters
Ingrid fue directa al cuestionar a quienes se expresan así en redes sociales.
“No sé si es que no tienen vida o si la vida de ellos es muy fea para andar comentando este tipo de cosas en perfiles de gente que ni siquiera conocen”, expresó.
Y agregó: “Qué les importa si soy doña Yaya, si tengo silicón”.
Aunque podría hacerlo, Ingrid explicó que no bloquea ni elimina ese tipo de mensajes por una razón práctica.
“Eso me sirve para las estadísticas de mi red social, que además es una fuente de ingresos para mí”, explicó.
Incluso, lanzó una frase algo curiosa: “Amigo, si me vas a pagar los implantes, te acepto el comentario criticón y burlesco”.
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La comparación con doña Yaya no la molesta
Solís también explicó que la comparación con doña Yaya no la enoja, porque el ventrílocuo de Coco y su pandilla es muy gracioso y ella es así. “Entonces en algo nos parecemos”, dijo en tono gracioso.
Ingrid cerró su reflexión con un llamado contundente: “Del cuerpo y la vida de las personas no se habla. Nadie sabe las batallas internas de cada quien”.


