El presentador Julio Solís, figura del programa Las Historias, de canal 11, encendió las redes sociales y terminó metido en un verdadero broncón tras una serie de publicaciones en las que defendió su derecho a buscar tranquilidad, pero que muchos interpretaron como un ataque hacia los niños.
Todo comenzó cuando Solís compartió este domingo un video mostrando cómo llegar a su playa favorita en Liberia, llamada playa Bonita, y destacó qué es lo que más le gusta del lugar.
“Sin gente, sin toldos, ni parlantes, ni gritos de ‘carajillos’ y sin presas. ¿Alguien más valora esto?”, escribió, desatando una ola de críticas de seguidores que consideraron su comentario algo ofensivo.
Las respuestas no tardaron en llegar: “Yo tengo carajillos como usted dice… con todo lo demás estoy 100% de acuerdo, pero los niños que vivan felices", le comentó una usuaria.
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Otra seguidora fue más directa: “Curioso cómo la solución para algunos siempre es eliminar lo que les incomoda en vez de aprender a convivir, porque si empezamos así, entonces todos podríamos hacer nuestra lista de ‘personas que sobran’: los ruidosos, los que no recogen basura, los que ponen música a todo volumen, los que llevan perros que ladran demasiado”.
El debate subió de tono cuando otra seguidora apeló a la empatía y recordó que todos fueron niños alguna vez: “Tengo 3 ‘carajillos’, como los nombra quien fue también ‘carajillo’… ellos también se abruman, les afecta el calor, quieren jugar más… hay que ser empáticos en todo momento”.
Salió en su defensa
Ante la lluvia de críticas, Solís salió a aclarar su posición dejando claro que no es que no le gusten los niños sino que no va con las actitudes de algunos que más bien son muy malcriados.
“Cuando dije lo de los ‘carajillos’ me refiero a los berrinchudos y malcriados que los papás por estar tomando ni atención les ponen… muy diferente si son gritos de felicidad y risas”, explicó.
Sin embargo, lejos de calmar la situación, añadió otra frase que también generó ruido: “Voy a agregar que quiero el lugar sin el tipo de ‘gente’ que se sintió ofendida… no sean extremistas, no vean el punto negro en la pared blanca”.
Pero la cosa no quedó ahí, pues el presentador de Repretel publicó otro video en el que contó una experiencia personal que vivió durante unas vacaciones en un hotel, lo que terminó de avivar la polémica.
“Así están muchos en mi último video: enojaditos y enjachándome”, dijo al iniciar, recordando la situación.
Según relató, él estaba hospedado en un hotel familiar, pero en la habitación contigua había un niño llorando durante horas, lo que lo llevó a presentar una queja ante la administración.
“Tienen todo su derecho a estar ahí, pero también (el hotel) promueve el descanso y la tranquilidad”, expresó Solís, asegurando que, ante su incomodidad, el lugar debía ofrecer una solución. Finalmente, el hotel accedió a cambiarlo de habitación y el problema quedó resuelto.
Pero su molestia nuevamente generó algunas reacciones posteriores en redes sociales.
“Están hablando tanta papaya como si yo hubiera dicho que no quería niños en el mundo. Yo me refería a esos que los papás no controlan”, afirmó.
Derechos para todos
El también locutor incluso abrió el debate sobre los espacios exclusivos, señalando que existen lugares donde no se permiten niños ni mascotas, mientras otros sí los aceptan.
“Para todos hay. Para lo que usted busque, hay. Esa playa yo la busco precisamente para no incomodar a nadie, ni incomodarme yo escuchando o soportando ese tipo de cosas”, aseguró.
Solís también contó que ha recibido todo tipo de mensajes, incluso de personas que le recuerdan que él también fue niño, algo que no dudó en responder defendiendo su postura.
Para cerrar, dejó una reflexión que resume su posición en medio de la polémica: “Tengan muy presente que sus derechos terminan donde empiezan los de los demás. Básico, fácil de entender”.
Hasta el humorista Choché Romano le escribió: “Mae no tenés por qué explicar, estás en todo tu derecho. Yo soy papá de 2 y te lo juro que en cada ocasión que puedo en un viaje por trabajo, trato de estar en total silencio y quietud para descansar. Las personas quieren imponerse a los demás y estamos en todo nuestro derecho de estar lejos de animales, de niños, de ruido, de fumadores, de lo que nos dpe la gana”.
Lo cierto es que sus publicaciones abrieron un intenso debate sobre la convivencia en espacios públicos, la tolerancia y los límites entre la comodidad personal y el respeto hacia los demás.

