Bismarck Méndez, presentador de De boca en boca, contó cómo 5 mil colones le cambiaron la vida por completo, hace varios años, y le terminaron abriéndole una puerta que jamás imaginó.
El famoso Patacón recordó cómo fueron sus inicios en el modelaje en los años noventa y que algo que nunca le pasó por la cabeza terminó cambiando el rumbo de su vida.
Según relató, en aquella época tenía una novia que era modelo, de la cual no mencionó el nombre, a la cual acostumbraba llevar a su lugar de trabajo. Una vez en una de las actividades no llegó uno de los modelos y le pidieron a ella que le dijera que modelara.
“Una vez no llegó un modelo. Entonces le dicen: ‘¡Hey, el novio suyo es grandecito! ¡Usted puede servir! Pregúntele’. Y yo les dije: “a mí esa playada, mi amor, a mí no me gusta’. Y ella me dice: “usted sabe, tenemos 5.000 colones’. Y yo: ‘¿cómo tenemos 5.000 colones? ¿Qué es lo que tenemos que hacer?“, recordó de manera jocosa.
Aunque al inicio no estaba muy convencido, la oferta económica terminó de hacerlo cambiar de opinión y la tarea era muy sencilla, solo ponerse tres cambios de ropa, salir a la pasarela y hacer el recorrido.
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De las pasarelas a comerciales
Lo que Bismarck no sabía era que ese pequeño trabajo sería el comienzo de una etapa importante en su vida profesional.
Su desempeño llamó la atención de quienes organizaban este tipo de eventos y, poco a poco, empezaron a buscarlo para más trabajos.
Méndez explicó que, en ese entonces, el modelaje y las producciones comerciales tenían mucha fuerza en Costa Rica, al punto de que desde otros países de Centroamérica venían a realizar sus campañas, o igual les tocaba viajar para grabarlas.
“De ahí en adelante llamaban a mi novia de ese tiempo para contactarme, porque les gustó cómo caminaba. Entonces decían que tenía un estilo caribeño que llamaba la atención. Y de ahí en adelante fue que comencé a modelar y a hacer muchísimas cosas en toda Centroamérica”, recordó.
Esa oportunidad improvisada lo llevó a abrirse campo en la industria y a participar en múltiples proyectos por varios años, demostrando que, a veces, una decisión tomada casi por casualidad puede terminar cambiando el rumbo de una vida.



