El cantante Iván Bolaños, conocido artísticamente como El Duende, abrió su corazón como pocas veces lo había hecho y contó detalles muy duros de su historia de vida, durante su participación en el programa Casual con Tavo López, del periodista Gustavo López, que se transmitió este domingo.
El artista recordó que su amor por la música nació gracias a su madre, quien también cantaba, mientras que su papá era quien lo llevaba desde niño a los festivales. Al llegar a la mayoría de edad, comenzó formalmente su carrera musical en el grupo Manantial y posteriormente fue vocalista de las orquestas Los Brillanticos, Explosión, La Solución, entre otras, hasta actualmente ser solista.
Sin embargo, detrás de esa larga trayectoria llena de éxitos musicales también hubo una etapa muy complicada que, según reconoció, terminó llevándolo a tocar fondo.
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Bolaños confesó que durante años tuvo problemas de alcoholismo y consumo de drogas, entre ellas crack, cocaína y marihuana.
“Me revolcó el alcoholismo y las drogas, hasta dejarme en la calle”, dijo visiblemente afectado.
El Duende reconoció que todavía hay personas que lo señalan por aquella etapa de su vida y creen que continúa consumiendo, algo que negó categóricamente.
“Yo ya no pertenezco a ese gremio, yo gracias a mi Dios ya salí. Estoy todavía, y voy a ser bien honesto, luchando con el alcohol”, manifestó.
Proceso de sanación
Con la voz entrecortada y conteniendo las lágrimas, explicó que hablar de ese pasado todavía le duele porque sabe cuánto daño se hizo.
El cantante aseguró que actualmente está atravesando un proceso de sanación en el que cuenta con ayuda profesional.
“Estoy trabajando con un sicólogo y, aunque suene un poco raro, a veces tengo que medicarme, porque tengo cosas que antes no me pasaban, como ansiedad y depresión”, relató.
También reconoció que tiene días complicados en los que no quiere ni salir de su casa, mientras que en otras ocasiones amanece con mucho mejor ánimo.
“Sí, estoy en un proceso de sanación y el proceso lo estoy haciendo para mí, no para que la gente me vea, por sentirme bien yo”, aseguró.
Bolaños no escondió que todavía enfrenta recaídas con el alcohol, pero dijo estar luchando para mantenerse firme.
“El alcoholismo es durísimo, tengo mis recaídas, no lo voy a negar, es muy duro para mí hablar de esto, pero sí me las estoy amarrando bien, lo estoy haciendo bien”, expresó.
El artista tampoco quiso justificar las decisiones que tomó en el pasado.
“Yo lo hice creyendo que podía controlarlo”, reconoció.
Según contó, comenzó a “jalarse tortas” desde muy joven y ese comportamiento fue aumentando hasta llegar a un punto en el que ya no pudo soportarlo.
Incluso lamentó las consecuencias económicas que tuvo aquella etapa, en la que llegó a vivir casi en la calle.
“Yo me gasté plata en vicios... Hoy estuviera en una situación económica muy diferente a la que estoy”, confesó.
Separado, pero enamorado
Ahora, El Duende asegura que su manera de ver la vida cambió. Explicó que anteriormente no se quería tanto y que solamente pensaba en vacilar y vivir a la libre, mientras que actualmente intenta concentrarse en el presente.
“Ahora vivo el día a día, pero lo disfruto de una manera tal, porque ayer ya pasó, la vida es hoy, mañana yo no sé si voy a estar”, reflexionó.
Su vida sentimental también ha estado marcada por momentos difíciles. Bolaños contó que se ha casado cuatro veces y que actualmente está separado de su última esposa, la cantante Milena Rojas.
“Ya no hay comunicación, ya no hay nada, pero sí puedo decir que a esa mujer la amo con toda mi alma. Ella ya no me quiere”, dijo entre lágrimas.
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El cantante asumió, además, su responsabilidad por algunos de los problemas que tuvieron como pareja y reconoció que el alcohol influyó en sus acciones.
“Yo me he jalado muchas tortas por licor con ella, y eso sí tengo, si lo tengo que reconocer, lo voy a reconocer. Yo no voy a andar tapando el sol con un dedo”, afirmó.
A sus seguidores les dejó claro que no pretende borrar su pasado, sino aprender de él y continuar avanzando.
“Hoy la hice bien (sin consumir), mañana es otro día. No sé. Pero si Dios me permite llegar a mañana, mañana lo quiero hacer bien o mejor que hoy”, concluyó.




