A cuatro años de su divorcio, Ericka Morera y Mauricio Hoffmann pusieron fin a otro importante lazo que los mantenía unidos: su negocio en común.
La periodista anunció este miércoles que vendieron el salón de belleza Blow Dry Bar, proyecto que compartían junto a otro socio desde hace casi nueve años.
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El anuncio del cierre de una etapa
Fue a través de una historia en Instagram que Ericka Morera confirmó la noticia, destacando lo significativo que fue este emprendimiento en su vida.
“Hemos tomado la decisión de vender el negocio y nuestras acciones. Han sido años muy especiales para nosotros, que nos dejaron no solo crecimiento profesional, sino también personal, además de recuerdos y momentos que siempre vamos a valorar con muchísimo cariño.
“Creemos que todo en la vida tiene ciclos y también cierres, y estamos muy contentos de que este cierre para Blow Dry Bar (así se llamaba el negocio) se dé de una manera tan linda, tranquila y en los mejores términos”, aclaró.
Un negocio que marcó sus vidas
El salón, que también contaba con la participación del socio Óscar Arce, fue clave en la incursión empresarial de la expareja.
Durante casi nueve años, el proyecto les permitió crecer en el mundo de los negocios y sumar experiencias importantes, tanto a nivel profesional como personal.
Un nuevo rumbo para el emprendimiento
Según detalló Morera, el negocio pasará a manos de otra empresa, la cual desarrollará un nuevo concepto a partir de lo que fue Blow Dry Bar.
“Gracias a todas las personas que fueron parte de esta historia durante estos años y que ayudaron a construir lo que fue Blow Dry Bar”, indicó.
El único vínculo que permanece
Este cierre marca el fin de otra conexión entre Ericka Morera y Mauricio Hoffmann, tras su divorcio el 29 de marzo del 2022.
Ahora, el único vínculo que los mantiene unidos es su hija Zoé, de 7 años.


