Crónica. arg..12 abril, 2018
El chino consiente a sus muñecas más que si fueran de verdad. Crónica. Arg.
El chino consiente a sus muñecas más que si fueran de verdad. Crónica. Arg.

Un chino se cansó de la soledad y decidió armarse su propia familia… pero de plástico.

El hombre, como era de esperarse, tiene más de una novia, pero la sorpresa es que incluso una de ellas desempeña el papel de la hija.

Se trata de Zhong Bo, quien trabajó en la fabricación de muñecas sexuales EXDOLL, y que ofreció una entrevista a los medios locales para explicar las razones de su decisión de formar una familia con sus propias creaciones.

Su interés por el mundo de las muñecas sexuales surgió en la adolescencia, cuando empezó a sentir curiosidad por las chicas.

“Cuando tenía 18 años, tuve una compañera que sufrió un aborto. En aquel entonces, ni siquiera sabía la diferencia entre la anatomía masculina y femenina”, explicó Bo.

Después, mostró su colección de cuatro muñecas en su casa, en la ciudad de Dalian, al noreste de China. Cada ejemplar tiene un valor que ronda entre los 1.500 y los 11.100 dólares, posee su nombre propio y ocupa un lugar concreto en su casa.

Según Bo, a una de las muñecas la considera su “hija”, mientras que otras dos son sus “novias” y la cuarta se la presta a un amigo.

En sus años de adolescencia, la educación sexual era prácticamente inexistente en China. Bo decidió comprar una muñeca sexual, a pesar de las burlas de sus compañeros de estudio, y reflexionó sobre si una muñeca sexual podía satisfacer todas las necesidades de un hombre y hacerlo feliz.

Según Bo, el hecho de tomar la decisión de comprar sus muñecas sexuales le ayudó a ser una persona más decidida y fuerte, porque antes “no tenía pensamientos propios” y era incapaz de decir “no”.