Farándula

Periodista de Repretel lucha porque lo dejen ser papá sin restricciones

El comunicador está en proceso de divorcio y por ahora solo puede ver a sus hijas cuatro días al mes

Kenneth Rojas, periodista de Noticias Repretel, está sufriendo porque, pese a que es un buen papá, le limitaron el tiempo con sus hijas.

Él está en proceso de divorcio y por eso solo puede ver a sus hijas Amanda, de 9 años, y a Nazareth, de 3 añitos, cada 12 días mientras concluye el proceso judicial. De hecho, está luchando porque se le otorgue más tiempo con ellas.

Para él este Día del padre será muy diferente, pues además de añorar estar con sus hijas, será el primero que celebre sin su padre, don Uriel Rojas, quien falleció en diciembre de un infarto.

- ¿Siempre anheló ser papá?

Totalmente, siempre fue un sueño, un anhelo. Y he de confesar que siempre tenía ese miedo o vivía con la duda de que aunque yo lo quería, si podría llegar a ser un buen papá y, bueno, con el nacimiento de mi primera hija uno va aprendiendo, la vida te va moldeando y Dios le va dando a uno las habilidades para ser un buen papá.

- ¿Por qué tenía esa duda?

Tal vez el miedo era porque yo tenía un parámetro que evidentemente eran mis papás y a mí la vida me premió con dos extraordinarios papás. Mi papá de hecho murió en diciembre anterior y creo que ese era el temor mío, que tenía un listón demasiado alto al frente y tenía miedo de no poder alcanzar esa calidad de paternidad que él me ofreció.

Yo siempre he dicho que tengo que ser siempre igual o mejor que ellos (sus padres) porque han sido muy buenos ejemplos para mí.

- O sea, este será su primer Día del Padre sin él...

Sí, es algo para lo que me he venido preparando mentalmente, aunque creo que llegará el domingo y tampoco lo voy a estar. Esto hace que sea una fecha de contrastes para mí, pero aquí estamos pidiéndole mucha fortaleza para mí y toda mi familia porque no será fácil afrontar ese día sabiendo que él ya no está.

- ¿Qué recuerda de cuando vio a sus hijas por primera vez?

Sin temor a equivocarme, puedo decir que el nacimiento de mis dos hijas, ese momento de llegar a conocerlas, han sido los dos momentos absolutamente más felices de mi vida.

Me tocó conocerlas en situaciones diferentes porque una fue por parto natural y otra por cesárea, pero ese momento cuando ya uno se percata que es papá y tiene a su hija en brazos, es increíble. Recuerdo que hasta tenía miedo de alzarla, pensaba qué le iba a decir, pero Dios como que lo llena a uno de fuerzas y de capacidad para vencer esos temores e ir aprendido para ser ese buen papá que mis hijas merecen.

- ¿Qué ha sido lo mejor de la paternidad?

Lo mejor, sin duda, es la retribución que yo siento cada vez que escucho “papito, te amo”, “papito, te extraño”, para mí eso paga cualquier dinero. Que de forma espontánea de ellas salga una caricia, una muestra de amor, una expresión de amor como esas, para mí es lo que vale todo, cualquier esfuerzo o sacrificio.

- ¿Ha sido difícil criar a dos niñas?

No, pero sí es todo un reto. Yo nunca fui de pedir que ojalá fueran niños o así, Dios me premió con dos princesas y yo más bien me siento agradecido, porque posiblemente si sea cierto eso de que las niñas son más cariñosas con el papá, porque bajo las circunstancias que he tenido que afrontar los últimos dos años y medio (tras su separación), más bien ellas me han fortalecido.

- ¿Qué considera que ha sido lo más difícil de esta etapa de paternidad?

Lo más difícil de ser papá es serlo, pero no tener la posibilidad de ejercerlo todos los días. De vivir con el dolor y la tristeza en el alma de no poder compartir con ellas, de no poder verlas, de no poder sentir el amor de ellas ni expresarle el amor que uno siente todos los días. Los días más tristes de mi vida son, sin duda, cuando no las tengo y no las puedo ver.

Por ahora solo las puedo ver de viernes a domingo cada dos semanas y cuando llega ese momento de entregarlas, para mí es una agonía, es un dolor y una tristeza que todavía no se me pasa porque sé que pasaran doce días sin verlas y me toca esperar.

- ¿Cómo fue explicarles que papito ahora solo las puede ver ciertos días?

Cuando se da el momento de la separación con mi expareja, la bebé tenía diez meses de nacida y la otra tenía siete años, entonces, pues a la bebé no había manera de explicarle y con la mayor lo más duro no fue cómo explicarle, sino el percibir que igual le generaban incertidumbre o miedo, porque igual aún no entiende muchas cosas. Fue muy difícil lidiar con eso de hacerlas entender que las cosas cambiaron.

- ¿Cómo se divierten cuando están juntos ahora en pandemia?

Siempre nos inventamos algo, jugamos escondido en la casa, me encanta hacerles el desayuno y procuro que sea tiempo de calidad con ellas, salimos a caminar, a andar en bicicleta, las llevo a comer o al cine, que es el lugar favorito de ellas.

- ¿Cómo espera celebrar este Día del Padre?

Le pido a Dios que me de la oportunidad de poder disfrutar el domingo todo el día en compañía de mis hijas y mami. Quisiera compartir con ellas esta fecha tan especial y hacerles desayuno a las tres. Anhelo almorzar juntos y luego, simplemente, disfrutar el resto del día. Algo nos inventaremos para pasar un día hermoso y de calidad. Ellas serán la fuerza que necesitaré también para pasar este día, por primera vez, sin mi papá.

Silvia Núñez

Periodista de Espectáculos y Sucesos. Bachiller en periodismo de la Universidad Central desde el 2004. Labora en el Grupo Nación desde el 2013.