Silvia Núñez.18 junio, 2018
Kiko dijo que viene a ponerse a las órdenes de los canales de televisión para ver si se da un oportunidad de regresar a la pantalla en un futuro. Foto: Alexander Otárola
Kiko dijo que viene a ponerse a las órdenes de los canales de televisión para ver si se da un oportunidad de regresar a la pantalla en un futuro. Foto: Alexander Otárola

Federico “Kiko” Robles, expresentador del desaparecido programa Combate, está de regreso en Costa Rica y con ganas de volver a despegar en la tele nacional ahora que dejó en el aire su deseo de ser piloto.

Kiko tiene cuatro años de vivir en Argentina, pero vino a meterle al hombro a un amigo en un asunto de trabajo, a ver a la familia y, de paso, piensa tocar puertas en Repretel y en Teletica para ver cómo anda la cosa en cuanto al brete.

Él fue el presentador durante los primeros tres años de Combate junto a María Teresa Rodríguez, pero renunció en octubre de 2014 para viajar a Argentina a cumplir su sueño de ser piloto.

Junto con su esposa, la uruguaya Ana María González, tomaron la decisión de establecerse en Buenos Aires, pero ya quieren regresar a Costa Rica.

Según contó Kiko, desde que se fue para el sur solo había venido una vez, hace dos años, y en carreras tras la muerte de su papá.

–¿Qué lo trae ahora de regreso?

– Hace unas semanas empezamos (él y su esposa) a evaluar la posibilidad de devolvernos porque la parte contractual se nos acaba a principios del otro año y tenemos dos opciones: volver a firmar (el alquiler de la casa) o no firmar y, sinceramente, la situación del país si bien es cierto se puso mejor políticamente y en un montón de cosas, económicamente está pesadita. El dólar pasó en tres años de 9 a 28 pesos, es como si aquí hubiera pasado de 500 a 2.500 colones.

Han sido cuatro años muy interesantes, de mucho aprendizaje, por lo menos en mi campo en la parte de televisión, producción o en la parte de radio y generación de formatos.

– ¿Y qué ha estado haciendo estos años?, había dicho que quería ir a estudiar aviación?

– Lo que estudié antes de entrar a la televisión (1994) fue aviación y yo lo que tenía era el clavo de volver a activar todo para dedicarme a volar. Fue muy lindo pero es una vida horrible. Volar me encanta, sí, pero dejémoslo como hobbie. Fue muy lindo mientras duró, pero no tenés vida, cuando te das cuenta el día libre es un lunes, ya no hay viernes, sábados o domingos libres y yo no quería que me pasara nada de eso y reculé (echó para atrás).

El presentador y su esposa Ana María se fueron a finales de 2014 a vivir a Argentina. Instagram
El presentador y su esposa Ana María se fueron a finales de 2014 a vivir a Argentina. Instagram

– Entonces, ¿sí volvió a volar, a dedicarse a su otra profesión?

– Digamos que sí, empecé con el tema de la aviación y reculé rapidito. Más bien me dije '¿para qué me voy a meter en un campo que no conozco laboralmente cuando estoy en la meca de la televisión y la radio'? Tengo veinte y pico de años de dedicarme a esto y allá (en Argentina) también existe el programa Combate y hay muchos canales de televisión que le entregan la producción de sus programas a productoras aparte, entonces hay muchas productoras que, valga la redundancia, producen programas enlatados y se los mandan al canal. Yo iba explicaba lo que sé y aprendía de otros. Escribía guiones y eso me servía para sacar plata por aquí y por allá, pero el campo de la televisión es una argolla y es muy reducido para trabajar. También hay muchas leyes y sindicatos, es medio complicado entrar del todo.

Ha sido una etapa en la que más allá de ganar la veo como una capacitación de largo alcance. Si bien es cierto no es una carrera profesional es el estar, vivir, hacerlo en otro país que es muy bueno haciendo televisión.

–¿Viene en busca de algo en televisión?

Hace dos semanas un amigo estaba haciendo unos temas de publicidad como lonas, vallas publicitarias y está con unos eventos y unas locuciones, entonces él me propuso que viniera. Me mandó el boleto para que le ayudara en unas cosas y me dijo que así aprovechaba para ir a tocar puertas, para ver cómo anda la movida para ver si me gusta como está la cosa (en cuanto a medios de comunicación).

No vengo en plan de vacaciones, está planeado para venir a semblantear, a tocar. Son dos semanitas que aprovecharé para ver a la familia, a excompañeros, hablar con exjefes y llevarme en la cabeza la idea que si hay campo, si me devuelvo o si vale la pena renovar dos años más el apartamento.

Combate nació en el 2011 y Kiko Robles y María Teresa Rodríguez eran los presentadores principales. Foto: John Durán
Combate nació en el 2011 y Kiko Robles y María Teresa Rodríguez eran los presentadores principales. Foto: John Durán

–¿Y no fue a buscar trabajo en Combate Argentina?

– Sí, estuve con ellos, con la gente de producción y demás. De hecho, les dije claramente que lo que estaban haciendo lo estaban haciendo mal (risas), no les gustó mucho que se los dijera y me vieron con mala cara.

Les dije que yo lo hice cuatro años y que los números me avalaban, que nadie me contó porque yo lo hice. Estaban cometiendo muchos errores, como a los cinco o seis meses que dejaron de trabajar en ese programa ahora me llaman y me dicen que yo tenía razón. Es que, por ejemplo, en Costa Rica eran seis combatientes por cada equipo, allá tiene hasta 10 o 12 por equipo más un entrenador. Juegan cuatro en un juego, otros cuatro en otro, hacen cambios, hacen temporadas de dos meses. No generan figuras, es demasiado armado y producido.

–¿Qué está haciendo su esposa allá?

–Ahora tiene tamaño tiempo de estar trabajando con un software, da capacitaciones con un software para pequeñas y medianas empresas. Lo que hace es que si vos tenés una empresa de mermeladas con este software se puede manejar la contabilidad, el fisco, proveduría, son diferentes módulos para que las empresas puedan hacer todo esto. Ahora queviene lo de la factura digital, la gente va a tener que facturar con un software que funcione para eso, entonces ella está trabajando en eso allá y estamos valorando que lo venga a aplicar aquí.

En las pasadas elecciones Kiko y su esposa se pusieron bien patrióticos en su casa. Instagram
En las pasadas elecciones Kiko y su esposa se pusieron bien patrióticos en su casa. Instagram

– ¿Venía con ganas de comer algo en particular

– Mi amigo Rey Barrantes me llevó el viernes por la mañana a comerme un buen pinto, me quedé durmiendo en la casa de una tía y me hizo un picadillo de chayote que quería porque allá no hay chayote, quería comerme un mango verde también porque no es tan fácil ni habitual de encontrar allá.