El costarricense Ronald Hidalgo vivió uno de los momentos más importantes de su carrera artística al formar parte del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, encabezado por Bad Bunny, este 8 de febrero.
Para el bailarín, radicado desde hace una década en Estados Unidos, la experiencia significó no solo un logro profesional, sino también una oportunidad única para representar la cultura latina y, especialmente, a Costa Rica ante millones de personas en todo el mundo.
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Ronald es bailarín desde hace más de 15 años y su participación se dio luego de un proceso de tres audiciones que hizo en diciembre.
“Había que presentar muchos estilos: latino, urbano, de todo un poco. Después de eso quedé entre los finales”, dijo desde San José, California, este lunes.
El tico confesó que desde un inicio sabía que las audiciones eran para el show del medio tiempo del Super Bowl y para bailar junto a Benito Antonio Martínez Ocasio, porque la agencia de trabajo a la que pertenece lo contactó para que la pulseara.
“Me puse a llorar”, confesó tras enterarse que fue uno de los seleccionados.
“Siempre ha sido un sueño para mí hacer el show del medio tiempo del Super Bowl. Era una meta de carrera y saber que lo logré fue demasiado emocionante”.
Para él, este proyecto iba más allá de lo artístico. “Sabía que no era solo un trabajo, sino representar a una cultura, y eso para mí era muy importante”.
Un mes de trabajo
Hidalgo, quien vive en Los Ángeles, explicó que fue un mes completo de ensayos intensos para que todo saliera a la perfección.
Primero entrenaron en esa ciudad y luego se trasladaron a San José, California, donde permanecieron diez días antes del espectáculo.
“Ensayamos todos los días, literal sin descanso”, contó.
En el show participó en varios momentos clave, incluyendo la canción “Eoo” y la parte final del espectáculo, donde aparecieron las banderas.
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En ese instante, el costarricense protagonizó uno de los momentos más simbólicos de la noche al salir con la bandera de Costa Rica.
“Cuando supe que iba a hacer lo de las banderas, quise la de Costa Rica. Mi corazón explotaba, fue un momento superemocionante”, mencionó.
Según dijo, aún siente que todavía está viviendo ese sueño “casi irreal” y que son tantas las emociones que siente que “ni siquiera sé en qué momento ya terminó todo”.
“Hicimos historia para nuestra cultura. Es una emoción y una felicidad muy extrema para todos los latinos”, agregó.
Buen pago
Ronald emigró de Costa Rica en 2015, impulsado por su sueño de convertirse en bailarín profesional. En estos años ha construido una sólida trayectoria internacional, trabajando con artistas como J Balvin, Karol G y Daddy Yankee, entre otros.
Aun así, reconoce que el Super Bowl representa uno de los escenarios más importantes para cualquier bailarín.
“Es uno de los shows más grandes y más vistos del mundo, definitivamente uno de los top de esta industria”, dijo.
En cuanto al trato recibido, explicó que, como bailarín profesional representado por una agencia, recibió su respectivo pago por día, alimentación y hospedaje, bajo las reglas de una fundación que regula este tipo de espectáculos.
En cuanto al vestuario fue completamente proporcionado por la producción, aunque en su caso no pudo conservar ninguna pieza.
“A todos se los daban, pero a mí me dijeron que no podía quedarme con nada”, comentó entre risas.
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Una gran persona
Durante los ensayos y el evento como tal, también compartió con Raúl “Chino” Zúñiga, el adulto mayor costarricense que se robó el cariño del público tico.
“Chino fue la estrella. Todo el mundo lo amó. Cada vez que salía, extendía la mano y saludaba a cientos de personas”, expresó.
También tuvo la oportunidad de convivir con Bad Bunny durante los ensayos, quien en ocasiones les hablaba al micrófono para darles algunas instrucciones.
“Él entró al camerino a hablarnos y agradecernos. Siempre nos hablaba antes de salir, nos agradecía por el trabajo. Es un artista con los pies en la tierra, respetuoso, y eso se valora muchísimo. He trabajado con artistas que tienen un ego enorme y ni saludan; ese no es el caso de él”.
Tras el Super Bowl, Ronald continuó su agenda laboral sin pausa, pues está viajando a México para acompañar a su esposa, la bailarina Angie Gamboa, quien ha formado parte de Dancing with the Stars de Teletica, en un proyecto en el que está trabajando.
“Me enorgullece un montón haber podido representar a Costa Rica y a los latinos en un escenario tan importante”, concluyó este bailarín, quien jamás olvidará que fue parte del grupo que hizo historia junto al “Conejo Malo” en el aniversario 60 del Super Bowl.




