La muerte del trombonista, cantante y productor Willie Colón provocó una profunda reacción en el mundo de la salsa, pero pocas tan significativas como la del cantautor panameño Rubén Blades, quien le dedicó una extensa y emotiva carta pública en la que dejó claro que nunca permitiría que el odio definiera la relación que ambos compartieron.
Colón, nacido en New York y de padres puertorriqueños, fue una de las figuras más influyentes del género, y junto a Blades protagonizó una alianza que transformó la salsa en los años setenta, incorporando contenidos sociales, políticos y una visión panamericana inédita hasta entonces. Sin embargo, décadas después, esa relación creativa se quebró por conflictos económicos y una disputa judicial que los mantuvo distanciados durante años.
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Úlima vez juntos
En su carta, Blades recordó que, pese a esa enemistad prolongada, ambos lograron reencontrarse en abril de 2023, durante el velorio del bongosero Jorge Georgie González.
Aquel encuentro, inesperado y observado con sorpresa por quienes los rodeaban, fue cordial y respetuoso, convirtiéndose —sin saberlo— en la última vez que compartieron un espacio juntos. Para Blades, ese momento simbolizó la posibilidad de reconocer lo vivido sin negar las diferencias.
“Estaba conversando con José Massó y su esposa Divina cuando sentí una mano en mi hombro. Me volví y allí estaba Willie. Si a mí me sorprendió verlo, el resto de la gente presente casi se desmaya al vernos juntos. Contrario a lo que quizás algunos esperaban, nuestra conversación fue cordial. Y es que, a pesar de los pesares que existían y existirán, ambos siempre respetamos lo que hicimos y las experiencias por las que atravesamos durante esos seis años y seis álbumes juntos”, describió.
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El artista panameño también repasó hitos fundamentales de su historia conjunta: seis álbumes que ampliaron las fronteras del género, la valentía creativa de Colón como productor y su respaldo personal en momentos complejos, incluso cuando sus opiniones políticas y decisiones personales los alejaron definitivamente.
“La gente se divorcia, pero sigue queriendo a sus hijos y nunca olvida los momentos buenos compartidos. Aunque nadie es del todo bueno o del todo malo, nuestra tendencia es generalizar y demonizar, y por eso para muchos resulta imposible aceptar o comprender que se puede reconocer lo positivo de una persona y a la vez rechazar lo que consideramos negativo en su actuar”.
“Siempre sentiré afecto por Willie aún a pesar de no entender por qué decidió demandarme judicialmente, reclamándome plata que nos hurtaron de un concierto, por qué hizo luego un arreglo extrajudicial con el que se quedó con nuestro dinero y nunca se excusó conmigo, ni siquiera después que la empresa que nos perjudicó fue encontrada legalmente culpable y condenada a devolvernos el dinero hurtado”, subrayó Blades quien aclaró que, más allá de los conflictos, el legado musical permanece intacto.
Recordó cómo canciones como “Plástico”, incluida en el álbum Siembra, sembraron un mensaje de unidad latinoamericana que hoy sigue vigente y que incluso encuentra ecos en gestos contemporáneos, como los realizados por Bad Bunny en el Super Bowl.
“A pesar de los pesares, mi admiración por Willie y mi respeto por su trabajo jamás desaparecerán, y nunca permitiré que el odio forme parte de nuestra pasada relación”, escribió.
“Descansa en paz, Willie Colón y, te repito lo que siempre digo: ¡gracias Willie! Usted no está muerto, compadre. Al contrario; ahora es que Usted comienza a vivir”, concluyó el panameño.



